El Barça superó al Levante Badalona en el Johan Cruyff y el Atlético de Madrid eliminó al Tenerife en una semifinal marcada por la polémica.
La final de la Copa de la Reina ya tiene protagonistas: FCBarcelona Femenino contra Atlético de Madrid Femenino. El billete azulgrana llegó con una segunda parte demoledora en el Johan Cruyff; la rojiblanca, en cambio, quedó envuelto en una noche tensa en Tenerife, con fútbol, sufrimiento y una grave denuncia por un presunto insulto racista aún bajo revisión.
El Barça resolvió en el Johan lo que el Badalona había resistido en la ida
El contexto de la semifinal azulgrana explicaba buena parte del partido. La ida había terminado 0-0, con el Levante Badalona resistiendo el asedio culé y dejando la eliminatoria completamente abierta para la vuelta. en el Johan Cruyff, el equipo de Pere Romeu necesitaba una noche de paciencia, profundidad y pegada. Y, finalmente, la encontró.
El arranque volvió a mostrar a un Badalona ordenado y bien plantado, capaz de incomodar al Barça durante muchos minutos. De hecho, la RFEF recoge que Alexia Putellas llegó a marcar primero, pero el gol fue anulado tras revisión por fuera de juego. No fue un detalle menor, ilustró que el partido exigía insistencia y precisión, no solo dominio territorial.
La eliminatoria empezó a romperse justo antes del descanso. Alexia Putellas sí encontró esta vez una posición legal y adelantó al conjunto azulgrana. Ese 1-0 cambió el tono del duelo. En la segunda mitad, el FCBarcelona Femenino aceleró y convirtió su superioridad en el marcador: Alexia amplió de penalti, Kika Nazareth firmó el tercero tras asistir Ewa Pajor, y la propia Pajor cerró el 4-1 definitivo después de un pase filtrado de Sydney Schertenleib. El único tanto del Levante Badalona lo marcó Lice Chamorro.
La lectura periodística deja una idea clara: el Badalona compitió de verdad la eliminatoria y obligó al Barça a trabajarla, pero cuando el partido pidió colmillo en las áreas, apareció la diferencia estructural de las campeonas.
Tenerife 0-1 Atlético: una clasificación entre la solidez y la polémica
La otra semifinal fue mucho menos limpia en lo emocional. El Atlético de Madrid Femenino llegaba al Heliodoro Rodríguez López con el 1-0 de la ida y completó el trabajo con otro triunfo por la mínima. La RFEF resume que el partido fue cerrado en su primera mitad, con pocas ocasiones y bastante tensión competitiva. Las mejores llegaron a balón parado, con intentos de Synne Jensen para el Atlético y una ocasión clara de Natalia Ramos para el CD Tenerife.
El momento decisivo llegó en el minuto 51. Rosa Otermín puso un balón atrás y Synne Jensen definió para el 0-1, un gol que dejó la eliminatoria muy cuesta arriba para el cuadro canario. Poco después, Fiamma Benítez estrelló un balón en el palo y el Atlético rozó una sentencia aún más rotunda. Tenerife trató de reaccionar, con llegadas de Sakina Ouzraoui y Yerliane Moreno, pero se encontró con una Lola Gallardo firme y con un Atlético muy sólido sin balón.
Hasta ahí, el relato era puramente futbolístico. Pero en el tramo final el partido cambió de dimensión. La RFEF indica que Fatou Dembélé vio la roja directa tras “propinar un empujón” a Fiamma. A partir de ahí se desencadenó la escena que hoy marca la conversación alrededor de esa semifinal. Según el acta arbitral, recogida por varios medios, Noelia Ramos comunicó a la árbitra que una jugadora del Atlético se había dirigido a Fatou Dembélé con el término “negra”; el equipo arbitral no lo escuchó directamente, pero activó el protocolo contra el racismo y el encuentro estuvo detenido varios minutos.
Aquí es imprescindible ser precisos. A día de hoy, lo que está acreditado públicamente es esto: hubo una denuncia recogida en el acta, se activó el protocolo y el caso está sujeto a revisión. No está probado de forma definitiva en la información pública disponible. Además, la futbolista señalada, Gio Garbelini / Giovana Queiroz, negó “de manera rotunda y categórica” haber pronunciado ese insulto y afirmó que no acepta ver su nombre asociado a una acusación falsa.
Dos caminos hacia la final, dos relatos muy distintos
El contraste entre ambas semifinales es potente. El Barça resolvió su cruce desde el talento, la jerarquía y una segunda parte de autoridad. El Atlético, en cambio, llega a la final tras una eliminatoria mucho más áspera, más física y marcada por un desenlace que trasciende el resultado.
Desde la óptica competitiva, el equipo de Pere Romeu sigue apareciendo como el gran favorito por volumen de juego, recursos ofensivos y experiencia en escenarios grandes. Pero el Atlético de Madrid aterriza en la final con una virtud que también pesa: sabe vivir partidos cerrados, sabe sufrir y sabe reducir al rival a un terreno menos cómodo.
Desde la óptica periodística, la semifinal de Tenerife deja una obligación añadida para el fútbol español: esclarecer lo ocurrido con toda la seriedad posible. Porque una final merece hablar de táctica, de talento y de fútbol. No de sospechas de racismo.
Claves del Barça vs Atlético en la final
La final de la Copa de la Reina enfrentará a un FC Barcelona Femenino que vuelve a imponer su lógica competitiva y a un Atlético de Madrid Femenino que ha construido su pase desde el orden y la resistencia. El Barça llega tras firmar un 4-1 en la vuelta y el Atlético después de un 2-0 global frente al Tenerife.
La primera clave será el ritmo. Si el partido se parece al del Johan, el Barça tendrá mucho terreno ganado. La segunda será la gestión emocional, porque el Atlético acostumbra a mantenerse vivo incluso cuando no domina. Y la tercera será el contexto: el Barça llega con foco puramente futbolístico; el Atlético, con clasificación, sí, pero también con una controversia que ha ensuciado la previa de la final.


