El conjunto de Íñigo Pérez firmó 45 minutos brillantes, pero pagó caro el arranque de la segunda parte.
El regreso a casa del Rayo Vallecano dejó una sensación agridulce. La Franja fue superior durante muchos minutos, especialmente en una primera parte de claro dominio, pero terminó cediendo un empate (1-1) ante el Athletic Club que supo reaccionar tras el descanso. El tanto inicial de Jorge de Frutos no fue suficiente para premiar el esfuerzo de un equipo valiente, intenso y ambicioso en Vallecas.
Una primera parte de claro color franjirrojo
El ambiente fue el de las grandes citas. Entre pancartas de “SOS” y cánticos contra el palco, Vallecas empujó desde el primer minuto. Y el equipo respondió. El Rayo salió mandón, presionando alto y generando peligro por las bandas.
El Pacha Espino avisó pronto con un disparo potente que obligó a intervenir a Unai Simón. Poco después, Lejeune rozó el gol con un cabezazo que se estrelló en el palo tras una gran acción a balón parado. El conjunto vallecano acumulaba llegadas ante un Athletic desdibujado, incapaz de inquietar a Batalla.
El premio llegó pasada la media hora. Gumbau filtró un gran balón para Álvaro García, que asistió con generosidad a De Frutos. El extremo definió con calma. El linier anuló en primera instancia, pero el VAR confirmó lo que Vallecas ya celebraba un 1-0 y justicia en el marcador.
De Frutos llegó a firmar un doblete antes del descanso, pero su segunda definición, una delicada vaselina, quedó invalidada por fuera de juego. El Rayo se marchaba al descanso con la sensación de haber sido muy superior, con 10 disparos por solo 2 del rival y ninguna intervención exigida a su guardameta.
El golpe tras el descanso
La segunda mitad cambió el guion demasiado pronto. En apenas un minuto, el Athletic encontró el empate. Un envío largo de Unai Simón fue prolongado por Berenguer e Iñaki Williams se inventó una volea espectacular para el 1-1. Un jarro de agua fría para un Rayo que había hecho méritos suficientes para marcharse con mayor ventaja.
A partir de ahí, el partido se equilibró. El Athletic creció durante varios minutos y el Rayo sufrió para recuperar el control. Hubo momentos de tensión, como la lesión de Ruiz de Galarreta, despedido con aplausos por Vallecas.
Íñigo Pérez movió el banquillo buscando energía y el equipo volvió a dar un paso al frente en el tramo final. Un gol directo de falta de Unai López fue anulado por fuera de juego posicional de Ciss. Óscar Valentín probó desde la frontal y Pedro Díaz estuvo cerca de sorprender con un golpeo exterior, pero Unai Simón volvió a aparecer.
Empuje final sin recompensa
En los últimos minutos, el Rayo encerró al Athletic en su campo, aunque sin la claridad necesaria para transformar el dominio en ocasiones claras. Los datos reflejan la superioridad local en intención y volumen ofensivo (13 disparos por 4), pero el marcador ya no se movió.
El pitido final dejó un reparto de puntos que sabe a poco en Vallecas. El Rayo mostró carácter, ambición y fútbol durante muchos tramos del encuentro. Sin embargo, pagó caro ese inicio dubitativo tras el descanso.
Un empate que suma, pero que no premia del todo a una Franja que, empujada por su gente, fue más durante gran parte del partido. Vallecas volvió. Solo faltó el broche de la victoria.


