Victoria del Villareal CF frente al Valencia CF en La Cerámica

El Villarreal gana el derbi y confirma que La Cerámica es un fortín

febrero 23, 2026

Remontada, carácter competitivo y lectura táctica: una victoria que vale más que tres puntos ante el Valencia.

El triunfo del Villarreal CF por 2-1 ante el Valencia CF no fue solo una victoria en un derbi autonómico. Fue una demostración de madurez competitiva, de capacidad para sufrir y, sobre todo, de proyecto sólido en plena lucha por la zona Champions.

Más que un derbi: un examen de personalidad

Este tipo de partidos no se juegan solo con fútbol, se juegan con cabeza. Ante el Valencia, el Villarreal no tuvo un guion cómodo, pero supo adaptarse al contexto del encuentro: tensión, ritmo alto y momentos de sufrimiento.

Lejos de precipitarse, el equipo amarillo mostró algo que antes le costaba: control emocional. No se rompió cuando el partido se ensució, no perdió el orden y supo esperar su momento.

Eso, en clave competitiva, es oro.

Un equipo que ya no vive solo del talento

Durante años, al Villarreal se le ha asociado con el juego combinativo y el talento ofensivo.Pero esta victoria deja una lectura distinta: es un equipo más maduro, más pragmático y más consciente de cuándo tiene que competir y cuándo tiene que jugar.

No necesitó dominar todo el partido para ganarlo.No necesitó ser superior constantemente.
Le bastó con ser eficaz en los momentos clave. Ese cambio de mentalidad marca diferencias en una temporada larga.

La gestión del sufrimiento, la gran evolución

Hubo fases donde el Valencia empujó y el Villarreal tuvo que replegar, resistir y gestionar el resultado.Y aquí aparece uno de los grandes avances del equipo esta temporada: sabe sufrir sin perder la estructura.

Eso es propio de equipos que compiten por objetivos altos.

La Cerámica como reflejo del proyecto

En casa, el Villarreal transmite una sensación clara: seguridad.
No es solo el ambiente, es la forma en la que el equipo interpreta los partidos como local.

Juega con paciencia, con ritmo controlado y con una identidad muy reconocible. Y cuando un equipo convierte su estadio en un espacio de fiabilidad, su temporada gana estabilidad.