El Rayo pagó caro un penalti inexistente en Balaídos

enero 21, 2026

El CTA admite que el penalti señalado en Balaídos no fue infracción y que el VAR debió intervenir para corregir la decisión.

El Rayo Vallecano sigue digiriendo una dura derrota en Balaídos ante el Celta de Vigo (3-0), un partido marcado de nuevo por polémica arbitral. Días después del encuentro, el Comité Técnico de Árbitros (CTA) reconoció públicamente que el penalti señalado sobre Bryan Zaragoza no debió pitarse, un error que condicionó de forma decisiva el desarrollo del choque y que dejó al conjunto franjirrojo seriamente perjudicado.

Un partido igualado que se rompe tras la decisión arbitral

El Rayo llegaba a Vigo mermado por las bajas, pero con un plan claro y una primera parte competitiva. El equipo de Íñigo Pérez supo discutirle el balón al Celta y tuvo sus opciones a balón parado, incluso con ocasiones claras para adelantarse en el marcador. Sin embargo, justo antes del descanso, un tanto local cambió el guion y dejó a los vallecanos obligados a remar contracorriente.

La segunda arrancó con una imagen reconocible del Rayo, adelantando líneas y buscando el empate. Fue entonces cuando llegó la acción que acabaría marcando el partido. En una disputa dentro del área, Pacha Espino y Bryan Zaragoza chocaron en una acción que el colegiado Mateo Busquets Ferrer interpretó como penalti. La decisión fue muy protestada por los jugadores franjirrojos y terminó convirtiéndose en el 2-0, un golpe casi definitivo.

El CTA es claro: no hubo penalti y el VAR debió intervenir

La polémica no se quedó en el césped. En su revisión semanal, el CTA analizó la jugada y fue contundente: el contacto entre Pacha Espino y Bryan Zaragoza es propio de una disputa natural y no constituye infracción. Según el organismo arbitral, el leve toque inicial no provoca la caída del atacante y el choque posterior con la cadera del defensor no puede sancionarse como falta. Además, el Comité subraya que el VAR debió recomendar la revisión en el monitor para corregir la decisión inicial.

El Rayo, que volvió a ver cómo una acción sin base suficiente terminó por romper un partido que seguía abierto y en el que estaba compitiendo de tú a tú.

Roja a Mendy

Para colmo, el escenario empeoró con la expulsión de Nobel Mendy, que dejó al Rayo con diez jugadores durante el tramo final. Con el equipo ya tocado anímicamente por el penalti, el Celta aprovechó la superioridad numérica para ampliar la ventaja y cerrar el encuentro con un marcador demasiado severo para lo visto en el césped.

Malestar en el vestuario franjirrojo

Tras el encuentro, el enfado era evidente. Varios futbolistas del Rayo expresaron su disconformidad con la decisión arbitral, señalando que la jugada estaba “chequeada” pero sin una revisión real en el monitor. Días después, el reconocimiento del error por parte del CTA ha reabierto el debate sobre el uso del VAR y la sensación de que, en acciones decisivas, el Rayo vuelve a salir perjudicado.

No es un caso aislado, ya que los números con Busquets Ferrer al frente tampoco ayudan a calmar el malestar en Vallecas, con un balance claramente negativo para la ‘Franja’ en los partidos arbitrados por el colegiado balear. Un árbitro con el que el Rayo, ha sufrido tres penaltis en contra y dos expulsiones.

Consecuencias deportivas y mirada al futuro

La derrota deja al Rayo con 22 puntos, todavía fuera del descenso, pero con el margen reducido y la necesidad de sumar cuanto antes. Más allá de la clasificación, el golpe anímico ha sido importante, especialmente por la forma en la que se produjo. Un partido que se vuelve a romper por una decisión errónea reconocida a posteriori.