Ayer, tras la derrota en el Clásico ante el Real Madrid (92-101), el Palau Blaugrana decidió actuar. La afición, harta de los resultados y del juego del equipo, expresó su descontento. Cuando el árbitro señaló el final del partido, gran parte del público respondió con una pitada y una pañolada, pidiendo la dimisión de Josep Cubells, responsable de la sección de baloncesto del FC Barcelona.
Aunque el Barça mostró un nivel más digno que ante el Zalgiris o el UCAM Murcia, volvió a caer en el Palau, algo que frustra a la afición. El balance en la Euroliga es de cinco victorias y cuatro derrotas, una cifra que no resulta alarmante, pero sí preocupante por la sensación de irregularidad del equipo.
PEÑARROYA: “EL PALAU ES SOBERANO”
El técnico catalán dio la cara tras la derrota frente al Real Madrid y fue muy claro. Dijo que no podía echarle en cara prácticamente nada al equipo, ya que habían hecho un buen partido en líneas generales, pero reconoció que eso no es suficiente si no se traduce en victorias.
En la última pregunta, se le preguntó por lo ocurrido tras el pitido final (la pañolada y los silbidos del público), a lo que Peñarroya respondió con sinceridad “El Palau es soberano”.
FICHAJES MUY CUESTIONADOS
El Barça, una temporada más, ha tenido muchos problemas con el fair play financiero y, por lo tanto, se le ha vuelto a recortar presupuesto para salarios. Eso ha hecho que se tengan que firmar jugadores poco experimentados y con un sueldo menor. El problema es que algunos de esos fichajes no están dando resultado. La reincorporación de Fall o el fichaje de Miles Norris dejan entrever las cuestionables decisiones de Juan Carlos Navarro y Josep Cubells. Ayer, Fall disputó solo seis minutos y falló dos canastas muy sencillas, mientras que Norris ni siquiera tuvo participación.
Además, hay que añadir, que Willy Hernangomez (3a temporada en Can Barça), tampoco ha arrancado bien en esta campaña. El madrileño volvió a dejar una actuación de un rendimiento más bajo del esperado para uno de los jugadores que más cobra en el club. En un momento del partido, tras un error del pívot desde la línea de tiros libres, Mario Bruno Fernández explotó. Las cámaras captaron cómo repetía “vergüenza” en dos ocasiones, una reacción que va más allá del fallo puntual y refleja el enfado con el pívot. Hernangómez terminó con tres puntos, tres rebotes y dos pérdidas en nueve minutos.
LEVANTARSE UNA VEZ MÁS
A este equipo no le queda otra que intentar levantarse. La reacción debe comenzar este domingo en la Liga Endesa, cuando el Barça visite al Bàsquet Girona en Fontajau (12:30).
La próxima semana, además, llegará una doble cita exigente en la Euroliga: el miércoles ante el Bayern de Múnich en Alemania (20:30) y el viernes frente a la Virtus de Bolonia en el Palau Blaugrana (20:30).
Tres partidos que se presentan como auténticas finales para un Barça que encadena dos derrotas consecutivas y que necesita urgentemente reencontrarse con las victorias para aliviar la presión sobre Joan Peñarroya y una dirección deportiva cada vez más cuestionada.

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