El Real Murcia venció 0-2 al Europa gracias a su eficacia en la primera mitad y resistió en inferioridad numérica el empuje final de los locales. Con este resultado, los escapulados se mantienen en quinta posición, cerrando el play-off, y afrontan las cuatro jornadas restantes como auténticas finales.
El Europa salió con una intensidad arrolladora, dispuesto a imponer su ritmo desde el primer segundo. En apenas un minuto ya había forzado dos saques de esquina y Jordi Cano protagonizaba la primera llegada clara del encuentro. El arranque local era prometedor, con un equipo valiente y vertical que buscaba sorprender al Real Murcia. Sin embargo, tras ese ímpetu inicial, el conjunto visitante empezó a asentarse. El partido dio un giro en el minuto 14. En la primera ocasión realmente clara del Murcia, un córner terminó en el fondo de la red tras el remate de Ortuño, que adelantaba a los suyos. El gol cambió la dinámica: el Murcia comenzó a imponerse en los duelos y a dominar con mayor claridad. Poco después, en el minuto 26, ampliaría su ventaja. Una falta lateral acabó en un centro preciso que Óscar Gil remató de primeras para firmar el 0-2. Un golpe duro para el Europa, que veía cómo la eficacia visitante marcaba la diferencia. Aunque en los últimos minutos del primer tiempo el encuentro se equilibró, el marcador no se movió antes del descanso.
Tras la reanudación, el Europa introdujo un cambio ofensivo buscando reaccionar. Durante los primeros compases de la segunda mitad apenas hubo ocasiones, con un juego más trabado y sin profundidad. Pero el partido volvió a agitarse en el minuto 63: Piñeiro, portero del Murcia, fue expulsado tras derribar a Jordi Cano en una mala salida. La acción generó polémica y dejó a los visitantes con diez jugadores. A partir de ese momento, el Europa dio un paso adelante y encerró al Murcia. Las llegadas comenzaron a sucederse: Campeny probó desde lejos obligando a intervenir al recién entrado Manu García, y en la segunda jugada Vacas no pudo concretar. Adnane también lo intentó poco después, aunque sin éxito. La ocasión más clara llegó en el minuto 84, cuando Khalid remató de cabeza al travesaño, rozando un gol que habría metido de lleno al Europa en el partido. En los minutos finales, la tensión fue máxima. Hubo revisión de un posible penalti a favor del Europa que finalmente no se concedió, lo que aumentó la frustración local. Con once minutos de añadido, el asedio fue total: Khalid volvió a rozar el gol con un remate que pasó cerca del palo, y Jordi Cano lo intentó en la siguiente acción, aunque sin precisión. Pese al empuje final y a jugar con superioridad numérica durante gran parte de la segunda mitad, el Europa no logró perforar la portería rival. El Real Murcia, sólido y efectivo en la primera parte, supo resistir para llevarse una victoria marcada por su acierto en los momentos clave.


