El Barça dio una respuesta contundente en Murcia apenas 48 horas después de una de sus noches más complicadas del curso. En el primer encuentro de los cuartos de final, el conjunto azulgrana mostró una imagen completamente diferente para imponerse por 68-91 al UCAM Murcia y tomar ventaja en una serie que ahora se trasladará al Palau.
El ambiente del Palacio de los Deportes invitaba a pensar en una tarde muy complicada para los visitantes. El UCAM llegaba respaldado por una temporada sobresaliente y por la fortaleza que había exhibido ante su afición, donde apenas había cedido dos encuentros en toda la campaña. De hecho, los de Sito Alonso comenzaron imponiendo su ritmo, con un partido físico, de posesiones largas y escasa anotación. Cacok aprovechó los primeros minutos para hacer daño cerca del aro y permitió a los locales tomar una ligera iniciativa (10-5). Sin embargo, el Barça fue encontrando soluciones con la entrada de Jan Vesely y la dirección de juego de Juani Marcos y Tomas Satoransky. Los visitantes lograron equilibrar el duelo y cerrar el primer cuarto con ventaja (14-16), aunque el choque seguía completamente abierto.
Todo cambió en el segundo periodo. Darío Brizuela apareció para convertirse en el gran protagonista de la noche. El escolta encadenó una serie de acciones ofensivas que desarmaron por completo la defensa murciana. Sus triples y su capacidad para castigar cada espacio provocaron que el partido cambiara de dueño en cuestión de minutos. Mientras tanto, la defensa azulgrana también elevó su nivel y consiguió minimizar la influencia de David DeJulius, uno de los referentes ofensivos del UCAM.
El parcial favorable al Barça fue creciendo hasta abrir una diferencia importante. Tras varios minutos de dominio absoluto, los visitantes alcanzaron el descanso con un claro 30-46 después de un segundo cuarto que resultó decisivo para el desarrollo del encuentro.
La vuelta de vestuarios trajo una reacción de orgullo del conjunto murciano. Shengelia elevó la renta hasta el 33-52, aunque los locales intentaron recuperar sensaciones empujados por su público. Un triple de Radebaugh y varias acciones positivas acercaron ligeramente al UCAM (38-52), mientras el ambiente se calentaba con protestas y decisiones arbitrales que añadieron tensión al partido. Aun así, el Barça mantuvo la calma. La defensa siguió funcionando a gran nivel y los problemas de acierto exterior del UCAM impidieron que la remontada tomara forma. Aunque los de Sito Alonso llegaron a colocarse 52-64 en el minuto 29 y posteriormente 52-66 al final del tercer cuarto, nunca lograron poner realmente en peligro el control visitante.
La sentencia llegó nada más arrancar el último periodo. Un triple de Juani Marcos, una acción de dos más uno de Clyburn y varias canastas consecutivas ampliaron rápidamente la ventaja. El parcial permitió al Barça escaparse hasta el 52-78, dejando prácticamente resuelto el encuentro cuando todavía restaban varios minutos para el final. Con el partido decidido, el conjunto azulgrana administró la renta sin sobresaltos. Brizuela terminó como principal referencia ofensiva, mientras que Clyburn, Parra, Vesely y Marcos aportaron en los momentos clave para completar una actuación muy sólida en ambos lados de la pista.
El definitivo 68-91 confirmó la reacción del Barça y le permitió recuperar el factor cancha en la eliminatoria. Ahora, los azulgranas tendrán la oportunidad de cerrar el pase a semifinales en el Palau, mientras que el UCAM Murcia estará obligado a ganar para seguir con vida en la lucha por el título.


