Tras una sensacional campaña 2024-25, en la que el Nottingham Forest terminó séptimo en la Premier League y aseguró plaza europea por primera vez en tres décadas, el club ha entrado en una etapa de gran inestabilidad. Lo que hace apenas unos meses era esperanza y orgullo, hoy se ha convertido en incertidumbre y crisis.
El equipo logró un excelente rendimiento en la temporada 2024-25, finalizando entre los puestos altos de la Premier League y obteniendo plaza europea después de muchos años. Se produjo una inyección de ambición: fichajes llamativos, inversión importante y expectativas desbordadas. Desde el punto de vista financiero, aunque con advertencias, el propietario Evangelos Marinakis puso recursos para sanear la deuda del club y convertir préstamos en capital social.
Excesiva presión y desequilibrio
Después del ‘milagro’ de la campaña 2024-25, la expectativa se disparó. El Forest pasó de luchar por la permanencia a querer competir por puestos europeos, quizá incluso más arriba. Esa presión por mantener resultados desde el día uno se convirtió en una carga pesada para el vestuario.
La contratación masiva de jugadores ,entre ellos Arnaud Kalimuendo, James McAtee y Omari Hutchinson, Douglas Luiz, Dan Ndoye, unida a la participación en competiciones europeas y a las exigencias de la dirección, incrementó la tensión interna. Muchos de los nuevos fichajes llegaron tarde o sin una planificación clara, lo que dejó una plantilla desequilibrada y sin una identidad de juego definida.
La salida de Nuno Espírito Santo
El entrenador portugués Nuno Espírito Santo fue una pieza clave del éxito anterior, pero su relación con Evangelos Marinakis se deterioró rápidamente durante el verano. Las discrepancias sobre los fichajes, la política deportiva y la gestión interna derivaron en un divorcio inevitable.
El 8 de septiembre de 2025, tras un arranque irregular en liga, Nuno fue despedido. Su salida marcó el inicio de una crisis de identidad dentro del club, con jugadores desorientados y una afición dividida.
El breve paso de Ange Postecoglou
El día siguiente a la marcha de Nuno, el Forest anunciaba la llegada de Ange Postecoglou, un técnico con reputación ofensiva y éxito reciente en el Tottenham Hotspur. Su fichaje fue recibido con entusiasmo, pero el proyecto se desmoronó rápidamente.
En ocho partidos al frente del equipo, el australiano no logró ni una sola victoria. Derrotas dolorosas como Nottingham Forest 0–3 Chelsea FC dejaron al equipo al borde de la zona de descenso. El 18 de octubre, tan solo 39 días después de su nombramiento, Postecoglou fue destituido. Es la permanencia más breve de un técnico permanente en la historia de la Premier League.
El nuevo intento: Sean Dyche
El 21 de octubre, el club reaccionó con rapidez y nombró a Sean Dyche como nuevo entrenador, firmando hasta el verano de 2027. Exjugador juvenil del club y curtido en el fútbol inglés, Dyche llega con un perfil más pragmático y defensivo, lo que parece responder al caos táctico de las últimas semanas.
El objetivo inmediato es claro: estabilizar el equipo, recuperar la confianza del vestuario y alejar al club de los puestos de descenso. Su estilo más directo y físico podría ser justo lo que necesita un Forest que ha perdido rumbo y contundencia.
Un proyecto entre la ambición y el desorden
La figura de Evangelos Marinakis sigue siendo central en esta historia. Motor del crecimiento reciente del club, pero también fuente de polémicas, su influencia directa en las decisiones deportivas ha generado dudas sobre la estructura de poder interna.
Con dos entrenadores despedidos en apenas mes y medio y una plantilla que todavía busca su identidad, los `Tricky Trees´ afrontan uno de los momentos más delicados de su historia reciente. El reto ahora no es solo sumar puntos, sino reconstruir la confianza y demostrar que la inversión millonaria de los últimos meses puede transformarse en un proyecto sólido.


