El tenista español Alejandro Davidovich Fokina remontó este viernes al húngaro Fabian Marozsan (5-7, 6-2 y 6-4) en las semifinales del ATP 250 de Mallorca (España), lo que le otorga el billete para disputar su sexta final en el circuito profesional y conseguir, de una vez por todas, cumplir su sueño y ganar su primer título, tras las cinco derrotas previas que le dejaron como uno de los mejores jugadores del circuito que todavía no ha sumado ningún entorchado.
Tras las cuatro finales perdidas en 2025, el principal objetivo de Davidovich este año era romper esa especie de maldición que le acompaña en los compases finales de los torneos y levantar su primer título. Con esto en mente, el malagueño se presentó en el torneo de Mallorca como segundo cabeza de serie, aprovechando que, con la cercanía de Wimbledon en el calendario, muchos jugadores no iban a hacer acto de presencia. El segundo mejor español del ranking superó con relativa facilidad los dos primeros escollos, Adam Walton y Grigor Dimitrov, para meterse en unas semifinales en las que todas las miradas le apuntaban como el principal favorito.
El partido contra Marozsan lo comenzó siendo consciente de la importancia del choque y, ya en el primer juego, dispuso de dos bolas de break que no pudo convertir. El duelo se igualó y ambos salvaban con facilidad sus turnos de servicio, con puntos cortos y agresivos, como suele ser habitual en los encuentros en hierba. El siguiente en disponer de opciones de rotura fue el húngaro, aunque Davidovich salvó las 5 para seguir con opciones en el set. Sin embargo, con el 6-5 en el marcador ya no pudo forzar el tiebreak, y acabó cediendo la primera manga con varios errores.
Vendaval en el segundo
Perder el primer parcial no sacó mentalmente a Davidovich, que impuso su calidad en el segundo con dos breaks rápidos y forzó el set definitivo en tan solo 33 minutos. Con todo, el jugador español estaba a solo una manga de alcanzar su sexta final ATP y esta vez no se le escapó. ‘Foki’ mantuvo la concentración y, pese a que el jugador magiar también salvaba sus saques con relativa comodidad, el mordisco final llegó en el noveno juego, a pesar de que el malagueño lo tenía todo en contra.
Del 40-0 al break
Marozsan tenía controlado el juego, con un 40-0 con su saque que parecía que le iba a colocar con una ventaja de 5-4 en el marcador. Pese a ello, Davidovich no bajó los brazos y metió varios restos bastante profundos ante los servicios del húngaro que provocaron sus errores y empataron el juego. Así, el español no perdió la concentración y se llevó un juego determinante, que le permitió cerrar el partido en blanco a continuación, con su saque.
Sexta final para romper la maldición
De esta manera, Davidovich jugará este sábado por la tarde (15.00) en el ATP 250 de Mallorca, contra el estadounidense Ethan Quinn, su sexta final como profesional. La primera llegó en 2022, en Montecarlo, cediendo contra un Stefanos Tsitsipas mucho más acostumbrado a las instancias finales de los torneos. Las otras cuatro llegaron en 2025, con derrotas crueles como las de Delray Beach y Washington contra Kecmanovic y De Miñaur, respectivamente, en las que llegó a disponer de varias pelotas de campeonato. Los otros dos partidos por el título en los que también claudicó llegaron ante Machac en Acapulco, y Fonseca en Basilea.


