Crueldad en el descuento: El Madrileño cede ante el asedio del Villarreal B

January 24, 2026

El Atlético Madrileño se quedó con la miel en los labios tras empatar (1-1) ante el Villarreal B en un duelo de alta tensión. El equipo de Fernando Torres acarició la victoria durante 75 minutos gracias a un solitario gol de Arnau Ortiz, pero el filial amarillo, que nunca bajó los brazos y vio cómo le anulaban hasta tres goles, encontró el premio a su insistencia en el minuto 91.

Resistencia, VAR y el zarpazo de Arnau

El inicio del partido fue un monólogo de posesión visitante. El Villarreal B de David Albelda salió a mandar y avisó muy pronto con un gol anulado en el minuto 5 por fuera de juego. El Madrileño, algo impreciso en la salida, sufría para contener el bloque alto de los “groguets”.

Sin embargo, en el fútbol la contundencia manda. En el minuto 16, Cubo interceptó un balón vital en la medular y filtró un pase quirúrgico para la carrera de Arnau Ortiz. El extremo encaró el área y soltó un disparo raso que, tras besar la madera, se coló en la red para el 1-0. A partir de ahí, el Madrileño se blindó. La pareja de centrales formada por Puric y Matías Barboza se convirtió en un muro infranqueable, despejando cada centro y cortando cada incursión amarilla. Antes del descanso, el VAR volvió a salvar a los rojiblancos anulando otro tanto visitante por mano.

Esquivel y el larguero mantienen el muro

La segunda mitad fue una montaña rusa. El Atleti pudo sentenciar en los pies de Arnau Ortiz, que falló una ocasión clarísima en el 51′ cuando estaba completamente solo ante Rubén Gómez. El Villarreal B, por su parte, seguía coleccionando infortunios: un tercer gol anulado en el 59′ por fuera de juego tras una mala salida de Esquivel.

El guardameta rojiblanco se resarció minutos después con una intervención prodigiosa a bocajarro para evitar el empate. El larguero también jugó a favor de los de Torres tras un cabezazo de Albert García que dejó helada a la grada. El Madrileño confiaba en su defensa y en la movilidad de Iker Luque para salir a la contra, pero el asedio era asfixiante.

El golpe final de la última jugada

Cuando el cuarto árbitro levantaba el cartel del descuento y los tres puntos parecían asegurados, llegó el mazazo. En el minuto 91, tras una jugada coral, un “pase de la muerte” del central Lautaro Marco encontró a Nizar en el corazón del área que no perdonó. Pese al esfuerzo desesperado de la zaga por sacarla bajo palos, el balón entró y certificó el 1-1 definitivo.

El Atlético Madrileño salva un punto que sabe a poco por el momento en que llegó el empate, pero que pone en valor la solidez defensiva demostrada ante uno de los filiales más potentes de la categoría. El equipo de Fernando Torres sigue en la zona noble, pero con la lección aprendida de que ante el Villarreal B, el partido no se acaba hasta que el árbitro pita el final.