El Ayuntamiento de Getafe ha iniciado el expediente oficial para conceder a José Bordalás el título de Hijo Adoptivo de la ciudad, el mayor reconocimiento institucional que puede otorgar el municipio. La alcaldesa Sara Hernández ha impulsado esta distinción para honrar a un entrenador que, con más de ocho temporadas vinculado al club, es ya el técnico con más partidos en la historia del Getafe en Primera División.
Un técnico forjado en la cantera del fútbol humilde
El técnico alicantino comenzó su trayectoria ligado al fútbol humilde, siempre cerca de casa antes de partir a Madrid. En sus inicios, dirigió equipos como el filial del Alicante, y el propio Alicante en varias etapas. Además, estuvo a los mandos del Hércules, al que logró salvar del descenso; el Novelda; el Elche, al que llevó a las puertas de Primera; o el Alcoyano, con el que fue campeón de la categoría de bronce del fútbol español.
Una carrera construida lejos de los focos, que le curtió para lo que estaba por llegar. Su filosofía de trabajo, su exigencia táctica y su carácter competitivo le convirtieron en uno de los técnicos más singulares del fútbol español, capaz de sacar rendimiento máximo con recursos mínimos.
El milagro de 2017: de la quema al paraíso
La primera llegada de Bordalás al Getafe en 2016 es ya leyenda azulona. Protagonizó el milagro del ascenso en la temporada 2016/17, cogiendo al equipo en puestos de descenso en Segunda División y devolviéndolo a la élite en apenas nueve meses tras una remontada histórica. Logró un balance de 19 victorias, 12 empates y tan solo 7 derrotas, para en los playoffs ganar al Huesca con un global de 2-5 y al Tenerife en un agónico partido por 3-2. La ciudad entera tomó consciencia de que algo distinto estaba sucediendo en el Coliseum Alfonso Pérez.
La temporada histórica y la noche del Ajax
Con el equipo ya consolidado en Primera, llegó la temporada que ningún getafense olvidará. En la temporada 2018/19, el Getafe alcanzó la mejor clasificación de su historia con un quinto puesto y un récord de 59 puntos. Ese logro les abrió las puertas de Europa. En la Europa League 2019/20, los de Bordalás firmaron un histórico triunfo ante el Ajax en la eliminatoria de dieciseisavos de final por un global de 3-1: victoria 2-0 en el Coliseum y una brillante actuación en el Johan Cruyff Arena que les dio el pase a octavos de final. El “EuroGeta” ya era mucho más que un apodo; era una identidad.
En 2021, tras cinco temporadas de historia, Bordalás puso rumbo al Valencia CF, dejando un vacío en el banquillo azulón que el tiempo demostraría que nadie podría llenar como él.
El regreso del hijo pródigo: la salvación de 2023
Cuando el Getafe volvió a necesitarle, Bordalás no dudó. En 2023 regresó al club en un momento límite para firmar una salvación que volvió a evidenciar su capacidad para gestionar situaciones extremas. Asumió la dirección del equipo con solo siete jornadas por disputar y logró mantener la categoría en una de las gestas más silenciosas y meritorias de su carrera. Fue la confirmación definitiva de que el vínculo entre Bordalás y Getafe va mucho más allá de un contrato.
Un Getafe mirando a Europa con 41 puntos en el bolsillo
La situación actual del equipo acompaña al homenaje. El Getafe CF está firmando una temporada que invita a la ilusión en el sur de Madrid, lejos de la lucha por el descenso que ha marcado campañas recientes, asentado en la zona media-alta de la tabla y siguiendo muy de cerca los puestos europeos.
Tras la jornada 31, el equipo azulón ocupa la octava posición con 41 puntos, a solo cinco del Real Betis, que marca la quinta plaza de acceso a la UEFA Champions League. Con siete jornadas por delante, el sueño europeo está más vivo que nunca.
La ciudad que se reconoce en su entrenador
El nombramiento de Hijo Adoptivo no es solo un diploma enmarcado. Es el cierre de un círculo entre un técnico y una ciudad que se han construido mutuamente. La alcaldesa Sara Hernández ha destacado que este nombramiento responde a una trayectoria marcada por el trabajo y la disciplina, valores de superación ante las dificultades que sintonizan plenamente con la identidad de Getafe. Bordalás prometió que “esto quedará para la historia del Getafe”. Tiene el respeto de su gente, el cariño de una afición que le considera uno de los suyos y, ahora, el reconocimiento oficial de la ciudad que le adoptó. Porque aunque nació en Alicante, Getafe le pertenece tanto como él le pertenece a Getafe.


