Raúl García en el minuto 90 consiguió dar la victoria a Osasuna en un partido en el que los rojillos se adelantaron con un gol de Budimir, que Vinicius empató en la segunda mitad y que se decidió sobre la bocina con un golazo tremendo, pero con polémica.
El Real Madrid buscaba reafirmar su liderato en Pamplona tras conseguirlo en la última jornada de liga con la victoria frente a la Real Sociedad y el pinchazo del Barça en su visita al Girona. Como ya avisó Álvaro Arbeloa las visitas al Sadar nunca son fáciles y este año no iba a ser diferente porque los rojillos llegaban al encuentro tras cinco partidos seguidos sin conocer la derrota en la competición doméstica.
Dani Carvajal y David Alaba volvieron a la titularidad en un nuevo once de Arbeloa con Mbappé y Vinicius como intocables y con las bajas de Huijsen, Bellingham, Militao y Rodrygo. Este fue el equipo con el que salió el Real Madrid: Courtois; Carvajal, Asencio, Alaba, Carreras; Tchouamení, Valverde, Camavinga, Güler; Mbappé y Vinicius.
El guión de siempre
Que al Real Madrid le cuesta mucho generar ocasiones en las primeras partes no es ninguna novedad. Los merengues controlaron el partido desde la posesión en los primeros 25 minutos pero las ocasiones más claras las tuvo Osasuna.
El primer aviso llegó con una contra que finalizó Budimir con un gran disparo desde la frontal que se marchó por muy poco. La más clara llegó poco después, un gran centro de Rubén García que se envenenó tras tocar en Carreras pero Courtois evitó que el balón entrara con una brutal parada.
Obligado a despertar
Osasuna hizo tambalear al Real Madrid y los blancos estuvieron obligados a despertar. Un cabezazo de Budimir al palo fue la gota que colmó el vaso merengue. Mbappé no había aparecido en los primeros treinta minutos y el francés retrasó su posición para entrar en contacto con el balón.
La primera de Kylian llegó con un disparo desde la frontal algo escorado a la izquierda en la que el francés amagó con el típico disparo con rosca al palo largo y con un golpe de cadera golpeó al palo corto pero Sergio Herrera estuvo muy atento.
Aunque la más clara llegó de las botas de las dos novedades del once madridista. Carvajal asistió a Alaba y el austriaco en un mano a mano no consiguió adelantar a los visitantes porque de nuevo Herrera le ganó la partida.

El arreón duró poco en el Sadar. Osasuna golpeó primero, esta vez de verdad. Budimir se encargó de forzar un penalti por un pisotón de Courtois que primero no fue señalado y tuvo que intervenir el VAR . El propio croata se encargó de convetirlo desde los once metros engañando al portero belga.
Momento de entrenador
La segunda mitad arrancó con más intención que fútbol. El Madrid necesitaba generar ocasiones pero no encontraba la fórmula. Carvajal estuvo constantemente superado por la velocidad de Víctor Muñoz hasta el punto que en diferentes situaciones del juego era Fede Valverde el encargado de cubrir al ex jugador del Castilla.
En el minuto 64 llegó la intervención de Arbeloa: Trent y Brahim entraron al césped en sustitución de Carvajal y Camavinga. Un cambio obligado tras los buenos minutos del lateral inglés en Lisboa y ante la Real Sociedad y con la necesidad de algo diferente a nivel onfensivo.
Valverde agitó el partido
7 GOLES EN 13 PARTIDOS DE VINICIUS
El uruguayo se sacó de la nada una acción con la que el Real Madrid empató el partido. Fede recibió el balón varios metros por detrás de la frontal, condujo con velocidad hasta llegar a linea de fondo superando a todos los rivales que intentaron ponerse a su paso y puso un balón perfecto para que Vinicius rematase a puerta vacía.
Con este gol el brasileño empató el partido en el minuto 73 y consigue su séptimo gol en lo que llevamos de 2026. Vinicius celebró llevando su mano sobre su oreja tras los cánticos del Sadar de “Vinicius balón de playa“.
Lo nunca visto
El Real Madrid lo intentó hasta el final. Gonzalo y Ceballos entraron al campo para intentar dar la victoria a los visitantes. Sin embargo, un error grosero de Ceballos en la salida de balón terminó con un golazo tremendo de Raúl García, pero la polémica llegó después.
El árbitro y el linier señalaron fuera de juego. El partido se detuvo mientras el VAR lo revisaba y Quintero González parecía que confirmaba la decisión del campo. La ilusión en el Sadar se desvanecía pero la insistencia del banquillo rojillo hizo que la jugada se tardase en reanudad, instantes después el árbitro cambiaba su decisión y concedía el gol de Osasuna con el que conseguía su novena victoria en lo que va de temporada.

