El FC Barcelona pierde a una de sus piezas clave en el momento más delicado del curso. Frenkie de Jong estará entre cinco y seis semanas de baja tras confirmarse una lesión muscular en el bíceps distal de la pierna derecha, sufrida durante el entrenamiento de este jueves.
El centrocampista neerlandés, de 28 años, tuvo que abandonar la sesión tras notar molestias y las pruebas médicas posteriores determinaron el alcance de la dolencia. El contratiempo llega justo cuando el equipo azulgrana afronta un tramo decisivo de la temporada, con compromisos determinantes en Liga, Copa y Champions.
La ausencia de De Jong supone un golpe para los planes de Hansi Flick, que había encontrado en el internacional neerlandés a su principal referencia en la sala de máquinas. Esta temporada había participado en 31 encuentros oficiales, con más de 2.400 minutos acumulados, un gol y siete asistencias, consolidándose como uno de los líderes del equipo y como el eje del juego en ausencia de otros centrocampistas lesionados. El calendario no da tregua. El Barça deberá afrontar sin él partidos ligueros exigentes, la vuelta de semifinales de la Copa del Rey frente al Atlético de Madrid y la eliminatoria de octavos de final de la Champions League ante un rival aún por definir entre Paris Saint-Germain y Newcastle United. Además, el neerlandés tampoco podrá acudir con su selección durante el próximo parón internacional.
En el plano deportivo, la baja abre un escenario de reajustes. La recuperación de Pedri ofrece un alivio parcial, aunque el cuerpo técnico deberá dosificarle tras su reciente regreso. Jugadores como Marc Bernal y Marc Casadó apuntan a asumir mayor protagonismo en el doble pivote, mientras que Eric García se mantiene como alternativa puntual en esa demarcación. Si se cumplen los plazos más optimistas, De Jong podría reaparecer a comienzos de abril. En el peor de los casos, su ausencia se prolongaría durante buena parte de un tramo que puede marcar el rumbo competitivo del Barcelona en todas las competiciones.


