El Atlético de Madrid firmó una victoria de peso en su visita al Betis (0-2). El conjunto de Diego Pablo Simeone impuso su ley en La Cartuja con un inicio arrollador y una primera parte que dejó sin respuesta a los de Manuel Pellegrini. Los goles de Giuliano Simeone y Baena marcaron el rumbo de un partido en el que los rojiblancos supieron sufrir y resistir en el segundo tiempo.
Un comienzo demoledor
El guion comenzó a escribirse temprano. A los tres minutos, Giuliano Simeone cazó un balón suelto en la frontal tras un saque de banda prolongado y lo mandó a guardar con un zurdazo imparable al palo derecho. Un golazo con la pierna menos dominante del ‘Cholito’, que sumó su tercer tanto del curso y confirmó su gran momento de forma.
El tanto activó al Atlético, que no se conformó con la ventaja. Nico González probó con un disparo potente desde el costado izquierdo, encontrando una mano salvadora de Pau López. En el otro área, Oblak respondió con reflejos felinos a un intento de Abde, que buscaba sorprender desde la frontal. La intensidad era máxima, pero el Atleti se sentía cómodo con espacios, castigando cada error del Betis.
Baena amplía la ventaja
Cuando parecía que el primer tiempo se iba con el 0-1, llegó el segundo golpe rojiblanco. En el minuto 45+1, Baena aprovechó una contra rápida iniciada por Giuliano para recibir un balón largo en el área. Tras controlar, se perfiló y fusiló a Pau López con un derechazo ajustado. El tanto llegó entre protestas béticas, que reclamaban un penalti previo sobre Natan, pero el colegiado dejó seguir y el Atlético lo aprovechó al máximo.
Con ese gol, el de Roquetas de Mar volvió a convertirse en una pesadilla para los verdiblancos: tres goles en sus últimos tres enfrentamientos ante el Betis. El descanso llegó con un 0-2 merecido para un Atlético eficaz, solidario y con su sello clásico: intensidad, orden y contundencia.
Oblak sostiene, Lo Celso empuja
El Betis reaccionó tras el paso por vestuarios. Pellegrini movió el banquillo y dio entrada a Lo Celso, que cambió la dinámica del encuentro. El argentino asumió galones, generó ocasiones y estuvo cerca del gol con un zurdazo desde la frontal que Oblak tapó de forma magistral.
El propio Abde también rozó el tanto con una falta directa que se estrelló en el larguero. Aun así, el Atlético resistió gracias al temple de Koke en el medio y la seguridad de Giménez atrás. Las sustituciones de Griezmann y Sorloth refrescaron el ataque, aunque el equipo se replegó para sostener el resultado.
El Atlético vuelve a mandar
Los últimos minutos fueron un ejercicio de resistencia colchonera. El Betis lo intentó con centros y con un Bakambu muy activo, pero Oblak y su defensa evitaron cualquier sobresalto. Nahuel Molina y Almada entraron para reforzar el bloque y cerrar un triunfo que devuelve al Atlético a la parte alta de la tabla.
Una victoria sólida, con momentos de lucidez y carácter. El Atleti volvió a demostrar que cuando golpea primero, es casi invencible: ocho partidos consecutivos sin perder tras abrir el marcador. En La Cartuja, el equipo del Cholo recuperó su versión más fiable.

