El Arsenal completó una fase de grupos ideal en Champions

enero 28, 2026

Luego de quedar en deuda con su gente en la derrota por 3-2 ante Manchester United el pasado domingo, el Arsenal le ganó por 3-2 al Kairat Almaty en el cierre de la fase de grupos de la Champions League, en el Emirates Stadium. Con un equipo de rotación diseñado exclusivamente para atacar, los dirigidos por Mikel Arteta fueron ampliamente superiores a los kazajanos, devolviéndole buen fútbol a sus hinchas.

Inicio a puro vértigo

El Arsenal empezó el partido con el pie derecho y golpeó antes de que los planes de juego siquiera comenzaran a acomodarse. Al minuto y medio, un pase entre líneas de Kai Havertz encontró a Victor Gyökeres picando al vacío; el sueco controló y remató desde la puerta del área para abrir el marcador. Sin embargo, la alegría duró poco. Minutos más tarde, un agarrón de Riccardo Calafiori sobre Jorginho dentro del área derivó en un penal que el propio portugués convirtió para el 1-1 parcial. Todo ocurrió en apenas siete minutos de juego.

Con el empate, los gunners retomaron la posesión y desplegaron su habitual circulación de balón, en busca de espacios para lastimar a un Kairat Almaty que eligió no replegarse. Esa postura le costó caro, ya que a los 16 minutos, un pase largo de Ben White desde campo propio encontró a Havertz, que picó al vacío, recortó dentro del área y sacó un remate potente para devolverle la ventaja al Arsenal.

Monólogo gunner

La diferencia de jerarquía entre ambos equipos se hizo evidente con el correr de los minutos. Más allá del empate fugaz, el conjunto kazajo fue superado de manera constante por los ataques del Arsenal, y su línea defensiva alta generó más problemas que soluciones. Los ingleses acumularon ocasiones para ampliar la ventaja, especialmente a partir de desbordes por las bandas, aunque la falta de precisión en el último toque mantuvo el marcador abierto durante varios pasajes.

Hasta que, a los 36 minutos, una jugada colectiva de alto vuelo desembocó en el 3-1. Un pase vertical de White fue prolongado con un taco de Christian Nørgaard en la puerta del área, que habilitó a Havertz para enviar un centro. Gyökeres no llegó a empujarla, pero Gabriel Martinelli apareció por el segundo palo y la mandó a la red debajo del arco.

Aun con dos goles de ventaja en el marcador, los ingleses mantuvieron el pie en el acelerador y el asedio no se detuvo antes del descanso. El Arsenal tuvo varias chances claras para estirar la diferencia, incluido un gol casi hecho de Gyökeres que Aleksandr Martynovich salvó sobre la línea. El sueco, incluso, pudo haberse ido al entretiempo con cuatro o cinco goles en su cuenta personal.

Segundo tiempo sin brillo

El segundo tiempo se desarrolló con un ritmo mucho más bajo que el del primero. El Arsenal manejó la pelota con paciencia y sin apuro por profundizar, mientras que el Kairat retrasó su línea defensiva y se dedicó a resistir para evitar una goleada. Más allá de algunos desbordes aislados de Noni Madueke sin destino claro en el área, el trámite transcurrió sin sobresaltos durante gran parte del complemento.

La ocasión más clara para los ingleses fue un gol anulado de Gabriel Jesus por offside, quien bajó de pecho un pase largo de Nørgaard atrás de la línea de defensa, superó a Anarbekov en el mano a mano y definió con precisión. Ya sobre el final, el Arsenal generó varias situaciones para ampliar la ventaja, aunque la falta de puntería volvió a ser un factor.

Ya en el último minuto y con el partido prácticamente resuelto, un centro de Valeriy Gromyk encontró a Ricardinho en el área chica para sellar de cabeza el 3-2 definitivo y dejar un sabor amargo en los gunners, que hasta entonces solo habían recibido dos goles en los siete partidos anteriores.

Noche de récord y a pensar en lo que viene

El triunfo le aseguró al Arsenal el primer puesto de la tabla de la fase de grupos y la clasificación directa a los octavos de final, instancia que definirá como local. Además, el equipo de Mikel Arteta estiró su propio récord y alcanzó las ocho victorias consecutivas en la Champions League, siendo también el único conjunto en ganar todos los partidos de la fase de grupos bajo el nuevo formato implementado la temporada pasada.

Por su parte, el Kairat Almaty se despidió de la máxima competencia europea con una derrota lógica, que lo dejó en el último lugar de la tabla.