El fútbol es un estado de ánimo y el del Atlético de Madrid ha pasado de la euforia a la depresión en tiempo récord. Tras el histórico 0-5 en Copa, el Real Betis se tomó su venganza en el Riyadh Air Metropolitano imponiéndose por la mínima. Un solitario gol de Antony y una intervención del VAR que incendia las redes sociales por un posible error en el frame seleccionado, dejan a los de Simeone tocados, sin Barrios y con una crisis goleadora que ya asfixia a Julián Álvarez.
El espejismo de Sevilla y el latigazo de Antony
El partido comenzó con el Atleti intentando calcar el guion del jueves. Lookman buscó su gol en el estreno ante su nueva afición, pero el Betis de Pellegrini aprendió la lección. Los verdiblancos se cerraron, mordieron en cada duelo y encomendaron su suerte a la velocidad de Bakambu y el talento de Antony.
En el minuto 28, llegó el mazazo. Antony recibió en la frontal, recortó hacia dentro y soltó un latigazo seco al primer palo que engañó a Oblak. El 0-1 enfrió a una grada que empezaba a desesperarse con las imprecisiones de su equipo y, sobre todo, con el estado de un césped que se levantaba en cada disputa, dificultando el juego asociativo que el Cholo buscaba con el debutante Rodrigo Mendoza.
La revolución fallida y el adiós de Julián al descanso
Simeone no esperó. En el descanso, harto de la inoperancia ofensiva, señaló a los culpables: fuera Ruggeri, Almada y un Julián Álvarez que ya es un “Expediente X”. El argentino encadena 11 partidos de Liga sin marcar, su peor racha histórica, y hoy fue sustituido tras 45 minutos irrelevantes.
La entrada de Griezmann y Sorloth dio más presencia al Atleti, que se volcó sobre el área de Valles. El noruego estrelló un cabezazo en el larguero, recordando que la suerte también le ha dado la espalda al equipo en esta semana negra.
El escándalo del VAR: ¿Frame erróneo?
El momento que marcará la semana llegó en el minuto 74. El Metropolitano estalló con un autogol de Diego Llorente tras un centro de Giuliano. Sin embargo, el VAR entró en acción para anular el tanto por un fuera de juego milimétrico de Antoine Griezmann.
La polémica estalló tras el pitido final: diversas fuentes denuncian que el frame elegido por la sala VOR para tirar las líneas muestra el balón ya en el aire, lo que invalidaría la medición. Un error de bulto que privó al Atleti de un empate que, visto el asedio final, habría sido lo más justo.
Silencio, pitos y un campo que no está a la altura
El Atleti termina el partido a 13 puntos del liderato y con Koke explotando ante los micrófonos por el estado del terreno de juego. “Un equipo como el Atleti necesita un campo de nivel”, sentenció el capitán. Con la enfermería llena tras la baja confirmada de Barrios para un mes, el equipo del Cholo se enfrenta ahora a un calendario de vértigo con más dudas que certezas. La exhibición de La Cartuja ya es solo un recuerdo lejano.

