El Atlético de Madrid Femenino no conoce el freno. En un partido que servía como ensayo general para los desafíos mayúsculos que asoman en el horizonte, las rojiblancas sumaron su octava victoria consecutiva tras golear (4-0) a la SD Eibar. Los tantos de Gio Garbelini (por partida doble), Vilde Bøe Risa y una obra de arte de Júlia Bartel reflejaron la superioridad absoluta de un bloque que llega al tramo decisivo de la temporada en su pico máximo de forma.
Lola y Xènia sostienen el muro
Desde el pitido inicial, el Atleti quiso imponer su ley. Andrea Medina avisó pronto con un centro envenenado y Fiamma Benítez obligó a Astralaga a realizar una de las paradas de la jornada tras un servicio de Jensen. Sin embargo, a pesar del dominio local, el Eibar estuvo a punto de dar el susto justo antes del descanso.
En el tiempo de descuento de la primera mitad, la defensa colchonera tuvo que emplearse a fondo. Primero Xènia Pérez, con una estirada providencial, bloqueó un remate a bocajarro de Laura Camino. En el rechace, Carmen Álvarez fusiló a quemarropa, pero emergió la figura de la capitana: Lola Gallardo firmó una atajada milagrosa para mantener el cerrojo y enviar el partido a vestuarios con el empate inicial.
El factor Gio y la sentencia desde el punto fatídico
Tras la reanudación, José Herrera movió el banquillo buscando la chispa necesaria para romper el muro armero. La entrada de Gio Garbelini y Luany en el minuto 55 cambió el ritmo del choque. Solo seis minutos después, tras una serie de rechaces en el área pequeña, Gio cazó un balón suelto para reventar la portería y poner el 1-0.
Con el marcador a favor, el Atleti se soltó. Luany, en un derroche de potencia y habilidad, se internó en el área y fue derribada con claridad por la defensa visitante. La árbitra no dudó y señaló el punto de penalti. Vilde Bøe Risa asumió la responsabilidad y, con la frialdad que la caracteriza, engañó a la guardameta para poner el segundo en el minuto 71.
Magia de Bartel y doblete de Gio para cerrar la fiesta
Cuando el partido ya entraba en su fase final, llegó el momento de la magia pura. En el minuto 85, Júlia Bartel recibió el balón en la frontal del área, levantó la cabeza y se inventó un disparo teledirigido que se coló por la escuadra derecha, haciendo inútil la estirada de la portera rival. Un gol de bandera que ponía el broche de oro a una tarde perfecta… o eso parecía.
Ya en el tiempo de descuento, el hambre del Atleti no se sació. Gio Garbelini se encontró con un balón suelto en un mano a mano frente a la guardameta rival; con la sangre fría de las grandes goleadoras, dejó a la portera en el suelo con un amago y definió a puerta vacía para firmar su doblete personal y el 4-0 definitivo.
El sueño de la final de Copa
El pitido final certificó la octava alegría seguida para una afición que ya cuenta los días para la cita en el Estadio de Gran Canaria. Sin nada que jugarse en la tabla, el Atleti utiliza estos encuentros para afinar la puntería. La próxima parada es el derbi ante el Real Madrid, la prueba de fuego definitiva antes de viajar a la gran final de la Copa de la Reina frente al FC Barcelona. Este Atleti asusta, brilla y, sobre todo, cree en sí mismo.

