El Barça asalta el Coliseum y acaricia la Liga

abril 25, 2026

El FC Barcelona dio un paso casi definitivo hacia el título con un triunfo de enorme valor en el campo del Getafe CF (0-2), en uno de esos escenarios donde todo cuesta el doble y el fútbol se juega más con los dientes apretados que con la imaginación. Y, sin embargo, ahí, entre choques, interrupciones y un ritmo incómodo, el equipo de Hansi Flick volvió a demostrar que esta Liga ya no se le escapa. No fue un partido brillante, pero sí maduro. De esos que ganan campeonatos.

El Barça asumió el control con paciencia, sabiendo que enfrente había un rival diseñado para incomodar. El Getafe cerraba espacios, apretaba cada duelo y empujaba el encuentro hacia un terreno áspero. El balón circulaba, pero sin profundidad, como si cada metro avanzando fuera una pequeña conquista. Aun así, el equipo azulgrana no perdió la calma. Había algo distinto en el ambiente: la sensación de que este grupo sabe exactamente cuándo golpear. Y golpeó en el momento justo. Cuando el descanso ya asomaba, una recuperación de Pau Cubarsí cambió el ritmo de la jugada. Pedri, con esa pausa que lo define, filtró un pase que rompió el partido. Ahí apareció Fermín López para definir con determinación. Minuto 45. 0-1. Un gol que no solo abría el marcador, sino que empezaba a inclinar definitivamente la Liga.

Tras el descanso, el guion cambió ligeramente. El Getafe dio un paso adelante, obligado por el marcador, y el partido se abrió. Durante unos minutos, el empate pareció una amenaza real. Hubo tensión, alguna llegada peligrosa y una acción salvadora, otra más, de Cubarsí sobre la línea que sostuvo al equipo cuando más apretaba el rival.

Pero los campeones —porque este Barça ya juega como tal— saben resistir y, sobre todo, saben sentenciar. Y ahí apareció el segundo golpe. Tras un córner del Getafe, el balón acabó en los pies de Robert Lewandowski, que lanzó un pase largo perfecto. Marcus Rashford arrancó con espacio, ganó la carrera y definió con frialdad. Minuto 78. 0-2. Partido cerrado. Liga prácticamente decidida.

Con cinco jornadas por disputarse y 11 puntos de ventaja, el Barça no necesita grandes celebraciones todavía. Hubo sonrisas contenidas, miradas cómplices… y la sensación de que el trabajo está hecho. Falta la firma, pero el documento ya está redactado. Este no fue un triunfo de exhibición, sino de convicción. En un campo donde durante años se escaparon puntos, el Barça se impuso con autoridad silenciosa. Y en ese silencio, casi sin hacer ruido, empezó a escucharse el eco de un nuevo título.