El Atlético Madrileño dio un paso de gigante en sus aspiraciones de ascenso tras derrotar (3-1) al Betis Deportivo en un partido de alto voltaje. Los de Fernando Torres, que jugaron casi todo el encuentro con un hombre más, supieron sufrir ante las contras béticas y terminaron imponiendo su pegada gracias a un Rayane que cambió el guion del partido en la segunda mitad. Con esta victoria, los colchoneros se asientan en la tercera plaza y meten presión máxima a los dos primeros clasificados.
Expulsión, goles y el estreno del FVS
El partido saltó por los aires en el minuto 3. Un balón en largo dejó a Cubo con ventaja sobre la defensa; Emmanuel, en su intento por frenar al ariete, lo derribó siendo el último hombre. Tras la revisión en el VAR, el colegiado no dudó: roja directa. El Betis se quedaba con diez con todo el partido por delante.
Pese a la inferioridad, el filial verdiblanco no se arrugó, aunque el Madrileño golpeó primero. En el minuto 20, Arnau Ortiz se inventó una jugada de clase por banda izquierda y puso un centro preciso para que Adrián Corral fusilara la portería bética y pusiera el 1-0. Sin embargo, la alegría duró poco. En el 29′, el Betis empató mediante Borja Alonso en una jugada inicialmente anulada por fuera de juego, pero que el FVS validó tras la reclamación del banquillo visitante. Antes del descanso, el arbitraje volvió a ser protagonista al anular un gol de Arnau Ortiz por una falta previa muy protestada por el banquillo de Torres.
Rayane desatasca el nudo
Tras el descanso, el Torres movió el árbol dando entrada a Rayane y Perovic. El impacto de la perla argelina fue inmediato. Aunque el portero bético, Manu González, se estaba convirtiendo en un gigante sacando manos imposibles a Arnau y Serrano, no pudo evitar lo inevitable en el minuto 70. Tras una serie de rechaces y una intervención magistral de Rayane, el 10 recogió el cuero, sentó a su par con un amago y puso el 2-1 que devolvía la justicia al marcador.
Sentencia en el descuento
El tramo final fue un intercambio de golpes. El Madrileño perdonó lo imperdonable, incluyendo un error flagrante de Arnau Ortiz a puerta vacía en el 84′. El Betis, con más corazón que piernas, rozó el empate en el 90+3′ con un cabezazo que lamió el poste de Esquivel. Sin embargo, en la última jugada del encuentro, Rayane volvió a frotar la lámpara para asistir a Castillo, que definió raso al palo izquierdo para sellar el 3-1 definitivo.
Esta victoria es balsámica para un Atlético Madrileño que se asegura dormir en puestos de privilegio y mantiene vivo el pulso por el ascenso directo. El equipo de Torres sigue madurando y hoy, ante un rival que nunca se rindió, demostró tener la madurez necesaria para los momentos decisivos de la temporada.

