El Real Madrid afronta la que puede ser la semana más decisiva de la temporada. O remonta al Bayern y gana la eliminatoria o el curso puede darse por terminado y, además, con suspenso. Este momento crucial se suma a que LaLiga está prácticamente perdida tras la derrota contra el Mallorca y el empate frente al Girona, que aumentan la distancia con el líder, el Barça, hasta los nueve puntos. Solo quedaría la Champions, salvo ‘milagro’, y Múnich puede ser el principio del fin.
Álvaro Arbeloa y el equipo han viajado a Alemania siendo conocedores de lo que se juegan y con la fe de darle la vuelta al resultado de la ida (1-2) y firmar la remontada. No sería la primera vez. Tanto el técnico madridista como Jude Bellingham, encargados de hablar ante los medios de comunicación en la previa, lo han dejado claro. De hecho, así de tajante ha sido Arbeloa: “Nadie que conozca al Real Madrid piensa que ganar es un milagro”.
Para conseguir el objetivo, el técnico madridista contará con todos sus hombres menos con Tchouaméni, por sanción; Asencio, que ha sido baja de última hora por una gastroenteritis; y Courtois, que sigue recuperándose de una lesión muscular en el recto anterior del cuádriceps derecho. En el avión sí se ha subido Thiago Pitarch, único canterano convocado para la eliminatoria, y cuenta con muchas papeletas para ser titular después de aprovechar muy bien las oportunidades que ha tenido.
A quien sin duda necesitará este miércoles (21h) el Real Madrid es a sus ‘estrellas’. Vinicius y Mbappé no terminan de convencer al aficionado con sus actuaciones y para pasar la eliminatoria, el equipo necesita sus goles, entre otras cosas. Una de estas cosas necesarias también es la defensa, que requiere de una gran solidez para frenar a los bávaros. Rüdiger será seguro uno de los guardianes de la portería de Lunin, pero queda por conocer quien será su compañero: Militão o Huijsen. Por ahora, solo lo sabe Arbeloa, al igual que el resto del once titular.


