El Arsenal fue superior, venció 2-0 al Leverkusen y avanzó a cuartos de la Champions

marzo 17, 2026

Con una actuación dominante de principio a fin, el Arsenal se impuso por 2-0 ante el Bayer Leverkusen en el Emirtaes Stadium, por los octavos de final de Champions League. El conjunto dirigido por Mikel Arteta combinó solidez defensiva, presión alta y una lluvia de situaciones de gol para doblegar a un rival que tuvo mayor posesión en varios tramos, pero pocas respuestas reales en ataque. Los tantos de Eberechi Eze y Declan Rice sellaron una victoria convincente que pudo transformarse en goleada de no ser por la falta de puntería y la destacada actuación del arquero Janis Blaswich.

En la próxima instancia, el conjunto londinense se medirá ante el Sporting CP de Lisboa, que protagonizó una remontada contundente al vencer por 5-0 al Bodø/Glimt, tras haber caído 3-0 en Noruega.

Período de estudio

Los primeros minutos estuvieron marcados por posesiones largas de ambos equipos, alternando entre la circulación conservadora y los intentos por romper los bloques bajos rivales. Este tramo inicial no ofreció situaciones claras para ninguno de los dos. La primera gran oportunidad para abrir el marcador llegó a los 15 minutos y estuvo en los pies de Leandro Trossard, cuyo potente remate al ángulo desde la medialuna fue desviado por Janis Blaswich con una volada espectacular.

Con el correr del partido, Eze y Trossard comenzaron a soltarse de sus posiciones para ofrecerse como primer pase. Con mayor dinamismo y espacios, el Arsenal empezó a formar asociaciones más fluidas y a acercarse con mayor claridad al área alemana.

Lluvia de cañonazos

A partir de los 20 minutos, las ocasiones comenzaron a sucederse para el conjunto inglés. Primero, Gabriel Magalhães conectó en soledad un córner cerrado de Bukayo Saka, pero su cabezazo pasó a centímetros del travesaño. Apenas dos minutos después, Declan Rice ejecutó con potencia un tiro libre desde la izquierda del área, nuevamente bien contenido por Blaswich. En la continuidad de esa jugada, un centro del propio Rice encontró a Saka en la puerta del área chica, aunque su débil cabezazo terminó en manos del arquero.

El Leverkusen logró tomar aire a los 25 minutos mediante un contraataque bien elaborado entre Kofane y Grimaldo. La jugada no prosperó gracias a un despeje providencial de Hincapié, que evitó el remate del español dentro del área.

A los 28 minutos, Blaswich ratificó su candidatura a figura del partido. Tras un gran pivoteo de Gyökeres a espaldas de la defensa, Rice ingresó libre al área y asistió a Saka, a quien se le fue larga la pelota y terminó enviando un centro hacia Trossard. El belga remató con potencia, pero el arquero alemán salvó con el pie justo antes de que el balón cruzara la línea.

Lejos de querer convertir la crónica en un simple listado de oportunidades, el desarrollo del juego lo vuelve inevitable. A los 31 minutos llegó otra ocasión clarísima: un remate lejano de Trossard generó un rebote que quedó muerto en el área chica. Jarell Quansah resistió la presión defensiva hasta perder el control y, finalmente, Rice alcanzó a rematar como pudo. El resultado fue el mismo a las ocasiones previas, con otra intervención salvadora de Blaswich.

Premio inglés a la perseverancia

A los 36 minutos, finalmente, llegó el tanto. Costó, pero apareció. Hizo falta una genialidad absoluta de Eze para vulnerar al arquero alemán: el inglés recibió un pase alto de Trossard, controló manteniendo el balón en el aire y, de media vuelta, conectó una volea desde la puerta del área que se convirtió en el 1-0 para el Arsenal.

Tras el gol, el encuentro entró en una fase más pausada. El Leverkusen asumió la posesión, mientras que los locales optaron por presionar selectivamente y esperar un error rival para intentar ampliar la ventaja.

Distinto desarrollo, mismos resultados

El complemento comenzó con la misma tónica con la que había terminado la primera parte: un Leverkusen más adelantado y dominante en la posesión, frente a unos Gunners replegados que buscaban explotar los espacios a la espalda de la defensa rival.

Pese al mayor control visitante, las ocasiones más peligrosas continuaron siendo del conjunto londinense. Pases verticales, desmarques de ruptura y llegadas profundas por las bandas generaron constantes problemas a la última línea alemana, hasta que a los 63 minutos esa superioridad se tradujo en el marcador.

Tras un despeje de Grimaldo, el balón quedó corto. Declan Rice presionó, ganó la disputa y avanzó con total libertad hacia la frontal del área. Desde allí, sacó un remate preciso y colocado al palo derecho de Blaswich, imposible de contener, para ampliar la ventaja del Arsenal.

Trámite que, con suerte, no fue goleada

Ocasión tras ocasión, el Arsenal pudo haberse llevado una goleada en su bolsillo de este partido, pero ciertos errores a la hora de concretar dejaron al encuentro con un 2-0 que, de todas formas, es más que suficiente para la clasificación.

Sobre el cierre del encuentro, David Raya tuvo su momento de protagonismo al volar de manera espectacular para evitar el descuento de Kofane y sostener su valla invicta.

Como dato ilustrativo para respaldar lo dicho, el equipo de Arteta tuvo un total de 21 remates a lo largo del partido, 12 de ellos dirigidos con éxito al arco. El Leverkusen, en cambio, apenas sumó nueve disparos, con solo dos entre los tres palos defendidos del español.