El Atlético Madrileño no logra romper su particular “maldición” en el Centro Deportivo de Alcalá de Henares en este 2026. En un duelo marcado por la lluvia y la falta de puntería, los de Fernando Torres empataron sin goles ante el Hércules de Alicante. Un resultado que deja un sabor muy amargo en la parroquia rojiblanca, ya que la victoria del Sabadell aleja el liderato a cinco puntos, mientras los fantasmas de la ineficacia goleadora en casa siguen creciendo.
Rayane brilla entre lesiones y palos
El partido comenzó con una intensidad eléctrica a pesar del diluvio. El Atlético Madrileño quiso homenajear la renovación de su “joya”, Rayane, quien demostró por qué ha sido blindado hasta 2029 con una primera media hora de escándalo. El joven mediapunta obligó a Blazic a realizar una parada antológica en el minuto 14 que evitó el primero.
El Hércules, por su parte, vivió un auténtico calvario médico. En menos de 45 minutos, los alicantinos perdieron por lesión a Unai Ropero, Roger y Sotillos, obligando a reestructurar el equipo sobre la marcha. Sin embargo, el Madrileño no supo oler la sangre. La ocasión más clara llegó al filo del descanso: un centro envenenado se estrelló en el poste y el rechace le cayó a Javi Boñar, quien mandó el balón fuera por apenas centímetros con la grada ya cantando el gol.
Blazic y la desesperación de Arnau Ortiz
En la reanudación, el Hércules dio un paso adelante, pero el guion de la falta de puntería local se mantuvo intacto. Arnau Ortiz dispuso de hasta tres oportunidades clarísimas para romper el empate, pero el extremo no tuvo su tarde y sus disparos se marcharon desviados o murieron en las manos de un Blazic imperial.
Torres buscó soluciones en el banquillo dando entrada a Jano, Cubo y al debutante con el primer equipo hace apenas días, Julio Díaz. El equipo volcó el campo sobre la portería alicantina, pero el orden defensivo de los visitantes y la precipitación en los metros finales condenaron al Madrileño. Incluso Boñar intentó una chilena desesperada que casi se convierte en una asistencia de lujo, pero la suerte hoy no vestía de rojiblanco.
Tres meses sin ganar en Alcalá
El pitido final fue recibido con impotencia por parte de los jugadores locales. El Atlético Madrileño no gana ante su gente desde el pasado 14 de diciembre, un dato demoledor para un equipo que aspira al ascenso directo. Aunque la solidez defensiva liderada por Dani Martínez sigue siendo un seguro (portería a cero), la brecha con el Sabadell se amplía a cinco puntos. El equipo de Torres necesita recuperar el instinto asesino en casa si no quiere que el sueño del primer puesto se desvanezca antes de tiempo.

