Santo Domingo vibró este sábado con una victoria para enmarcar. El Alcorcón aplastó al Betis Deportivo por 3-0 en un partido de dominio absoluto donde los amarillos mostraron su mejor versión: intensos, verticales y sin dar un respiro al rival en ningún momento. Los goles de Vladys, Omar Ouhdadi y Esteban Aparicio certificaron tres puntos de oro que acercan a los alfareros a los puestos de play-off.
Con este resultado, los de Pablo Álvarez escalan hasta la novena posición con 36 puntos y mandan un mensaje claro al resto de la tabla. El Betis Deportivo, por su parte, se hunde más en la zona de descenso con 22.

Primera parte: Una autopista para el Alcorcón
El partido arrancó con un Alcorcón muy activo y un Betis que intentaba construir desde atrás con Aitor Gismera como nexo entre la defensa y el mediocampo. El centrocampista verdiblanco era el encargado de dar pausa y calma al juego de los suyos, y cuando le buscaban, el equipo funcionaba. El problema es que no le buscaban suficiente.
En el minuto 11, Germán evitó el 0-1 con una gran parada ante Vladys, que se había marchado solo tras un error defensivo. Dos minutos después, Ismael Barea, uno de los más activos del Betis, veía la amarilla por una entrada en campo rival.
En el minuto 14 llegó el primero, Elyaz y Emmanuel se comieron un balón en profundidad de manera inexplicable y dejaron una autopista para Vladys, que no perdonó con una definición de mucha calidad. El 1-0 era un reflejo fiel de lo que estaba pasando en el campo: un Alcorcón enchufado frente a un Betis que no aparecía.
Los alfareros seguían apretando con una presión altísima que ahogaba completamente la salida de balón verdiblanca. Gismera bajaba a ejercer de tercer central para tratar de dar estabilidad, pero sus compañeros raramente le encontraban y el equipo no conseguía progresar. Los de Fragoso se veían incapaces de superar la primera línea de presión amarilla.
En el minuto 30 llegó el segundo. Otra transición rápida del Alcorcón, otro fallo defensivo y Omar Ouhdadi apareció completamente solo para rematar sin oposición. El 2-0 era un premio justo a la intensidad y el trabajo de los de Pablo Álvarez.
La mala suerte también se cebó con el Betis. Ismael Barea, uno de los pocos que daban la cara, se marchó lesionado en el minuto 37 y tuvo que entrar Iván Corralejo. Una pérdida importante en el peor momento.
En el minuto 42 Elyaz volvió a regalarle el balón a Vladys en una acción de infantil que el delantero ucraniano no supo aprovechar esta vez. Al descanso, 2-0 y un Betis completamente sometido por la máquina amarilla.
Segunda parte: El Betis reacciona, pero no le alcanza
El guion cambió de forma llamativa nada más reanudar el partido. El Betis salió con otra cara, con Gismera y Dani Pérez tomando las riendas del centro del campo para hacer circular el balón y generar peligro. Por primera vez en el encuentro, los verdiblancos dominaban y el Alcorcón no encontraba respuestas.
Durante veinte minutos, el Betis fue superior. Tuvo ocasiones para recortar distancias y Santo Domingo empezó a ponerse algo nervioso.
Pero en el minuto 75, con la salida de Gismera, el equipo volvió a perder el hilo. Los verdiblancos dejaron de presionar, se replegaron y el Alcorcón recuperó el control casi sin esfuerzo, demostrando la solidez y el carácter de un equipo que sabe sufrir y sabe matar los partidos.
Para rematar la faena, en el minuto 85, Iván Corralejo vio la roja en una acción completamente innecesaria. Con uno menos y el equipo hundido anímicamente, la sentencia era cuestión de tiempo.
Y llegó en el minuto 95. Aparicio resolvió un mano a mano con calidad para poner el 3-0 definitivo y hacer justicia a una tarde donde el Alcorcón fue muy superior.
Conclusión: Un Alcorcón que sueña en grande
El Alcorcón firmó una actuación muy sólida. Intenso, ordenado, letal en las transiciones y con una presión asfixiante que no le dio ni un segundo de aire al rival.
En los momentos en que el Betis encontró algo de fluidez, Gismera fue una pieza clave para hacer progresar el juego verdiblanco, pero sus compañeros no lo buscaban lo suficiente, siendo el madrileño el mejor del Betis.
Este Alcorcón tiene hambre, tiene carácter y tiene argumentos. Santo Domingo lo sabe, y la clasificación empieza a notarlo.


