
El Atlético de Madrid ha vivido hoy otra noche para olvidar en la UEFA Women’s Champions League. Tras caer en el partido de ida de los play-offs por 0-3 frente al Manchester United en Alcalá de Henares, las rojiblancas viajaban a Inglaterra buscando salvar una eliminatoria prácticamente sentenciada desde el pitido inicial.
En el encuentro de vuelta en Manchester, el United volvió a imponer superioridad. Otros dos goles se sumaron al resultado global, transformándolo en un contundente 5-0. Los goles de Julia Zigiotti y Jess Park no solo cerraron el pase a cuartos a favor de las inglesas, sino que evidenciaron una gran diferencia entre ambos conjuntos en una fase decisiva de la Champions.

Al Atlético no solo le pesó el marcador en lo físico. También en la mental. Desde los primeros minutos, las de José Herrera mostraban dudas en la salida de balón y poca convicción en la presión. El 0-3 de la ida actuó como losa psicológica, y la eliminatoria se perdió en las piernas, pero sobre todo, en la cabeza.
Este tropiezo europeo se suma a una temporada irregular en Liga F. El Atlético de Madrid marcha rezagado y lejos de los puestos de arriba, estando a 12 puntos de puestos de Champions. El equipo rojiblanco tan solo ha conseguido tres victorias desde la jornada 10 en competición nacional, lo que le deja muy atrás en la tabla, viéndose superado por equipos como la Real Sociedad, el Costa Adeje Tenerife o el Sevilla.
La eliminación frente al United no solo supone un adiós a la Champions, sino que deja en evidencia carencias tácticas y estructurales que el Atlético no puede seguir ignorando. El conjunto madrileño necesita algo más que cambios superficiales si no quiere que esta tendencia siga a la alta.


