Las dudas estaban. Por lo pronto, parecen haberse ido lejos, porque el equipo supo responder. Tras la derrota ante el Manchester United, en la última semana y media el Arsenal se impuso en Champions, ganó sus dos compromisos de Premier League y superó al Chelsea por copa.
Cuatro triunfos consecutivos que se traducen en el liderato de la fase de grupos de Champions League, la clasificación a la final de la Carabao Cup y una ventaja de seis puntos sobre el Manchester City en la Premier League, ampliando una diferencia que era de cuatro unidades un par de fechas atrás.
Todo parece marchar según lo esperado, y saber levantarse de golpes como el sufrido ante el United es precisamente una de las cuentas pendientes que los gunners debían saldar. El equipo se reencontró con el gol: marcó 11 tantos en cuatro encuentros y recibió apenas dos, ambos frente al Kairat. Así como se encendieron las alarmas tras la derrota, hoy los elogios deben ser consecuencia lógica de una muestra de carácter contundente.
Los nombres propios del buen rendimiento
El regreso de Kai Havertz tras lesión aparece como uno de los grandes detonantes de este salto de calidad en el juego. Fue figura ante el Kairat, se llevó todos los reflectores con su gol agónico frente al Chelsea y dejó sensaciones muy positivas en su sociedad con Viktor Gyökeres en los encuentros de liga, incluido el de ayer, donde lo asistió.
Párrafo aparte para el sueco, que no deja de marcar. A comienzos de enero se señaló que aún no terminaba de encajar en el funcionamiento colectivo del equipo, una cuestión que sigue parcialmente abierta, pero lo cierto es que está cumpliendo con creces su rol. Elevó su aporte con cuatro goles y una asistencia en los últimos cuatro partidos.
Y lo de Martín Zubimendi es, directamente, una cosa de locos. Tras tener una cuota de responsabilidad en la derrota ante el United, logró sostener el nivel altísimo que venía mostrando y le agregó gol a su repertorio: dos tantos clave para abrir el marcador frente a Sunderland y Leeds. El español es una de las piezas fundamentales de esta versión del Arsenal y, si el equipo pretende consagrar lo hecho hasta ahora, su influencia será indispensable.
Lo que se viene
El calendario no da respiro y será, una vez más, una prueba de madurez para los de Mikel Arteta. En lo que resta de febrero, el equipo afrontará el cruce ante Wigan por la FA Cup y una serie de compromisos por Premier League frente a Brentford y Wolves, antes de cerrar el mes con el clásico ante Tottenham, en condición de visitante.
Ese recorrido desembocará en un marzo que asoma decisivo para el devenir de la temporada. Chelsea, Brighton y Everton marcarán el camino de los gunners en la liga, en un tramo donde cada resultado puede resultar determinante. El cierre del mes será nada menos que la final de la Carabao Cup ante el Manchester City, una oportunidad inmejorable para ratificar el crecimiento del equipo y medirse, cara a cara, con su principal competidor en la carrera por los títulos.


