Esta noche, en Montilivi, se ha vivido una noche de emociones encontradas. El Getafe palpaba la victoria, pero el Girona reaccionó. Cuando todo parecía perdido, un gol en el último suspiro de Vitor Reis hizo que la afición albirroja pueda descansar en mitad de tabla. El Getafe, por su parte, consigue rascar un punto importantísimo, aunque el descenso sigue acechando.
Por otro lado, el debut de Ter Stegen con el Girona ha sido bastante agridulce para el portero cedido por el Barça. El gol del Getafe ha hecho que el guardameta fuera objeto de diversas críticas, aunque su parada en el tanto asegurado al final del partido silenció estos rumores, recordando su nivel.
Dominio sin premio en la primera parte
El Girona arrancó el partido con las ideas muy claras. Los de Míchel salieron con la intención de llevarse el encuentro desde el primer minuto, presionando arriba y buscando las bandas con Viktor Tsygankov y Bryan Gil como principales armas ofensivas.
En el minuto 23 llegó la ocasión más clara de la primera mitad. Thomas Lemar soltó un potente disparo desde fuera del área que se estrelló en el larguero de David Soria. El balón salió rebotado y la grada se llevó las manos a la cabeza ante lo que pudo ser el primer tanto del partido.
Los locales seguían mandando con autoridad, pero el Getafe defendía con el orden y valentía que los caracteriza. Los azulones aguantaban el temporal con una defensa bien organizada, cerrando espacios y aprovechando cada despeje para buscar la contra. El plan de Bordalás estaba funcionando a la perfección.
El Girona se fue al descanso sin premio tras unos buenos primeros 45 minutos que no supo aprovechar. El Getafe, por su parte, podía estar satisfecho con el resultado y con el trabajo defensivo realizado.
El golpe del Getafe con dedicatoria especial
La segunda mitad comenzó con el mismo guión, pero cuando mejor estaba el Girona, llegó el premio al trabajo azulón. En el minuto 59, Juan Iglesias puso un centro medido desde la derecha y Luis Vázquez, con un remate de zurda espectacular, colocó el balón en la escuadra izquierda. Golazo del recién llegado que puso el 0-1 en el marcador y desató la alegría en el banquillo visitante.
La celebración tuvo un componente especial y emotivo. Los jugadores del Getafe señalaron al cielo en un homenaje a Davinchi, tras la tragedia familiar que sufrió por el accidente ferroviario de Adamuz en el que falleció su padre. Un gesto de compañerismo y solidaridad que emocionó a todos los presentes. El gol era para él, el mejor homenaje posible para un compañero que atraviesa el momento más duro de su vida.
Desde el tanto, el Getafe se replegó con inteligencia. Bordalás ordenó el cerrojo defensivo y los azulones obedecieron a la perfección. Domingos Duarte, Zaid Romero y el resto de la defensa formaron un muro infranqueable. David Soria, seguro bajo palos, atajaba todo lo que le llegaba.
Resistencia heroica hasta el final
El Girona se volcó completamente al ataque. Míchel agotó el banquillo buscando el empate con las entradas de Claudio Echeverri, Joel Roca, Juan Arango y Alejandro Francés. El asedio era total pero el Getafe resistía con carácter.
En el minuto 71, Joel Roca sustituyó a Bryan Gil. Los cambios llegaban en cascada pero el Getafe no se inmutaba. Cada balón era una batalla, cada despeje un logro. Mauro Arambarri y Luis Milla trabajaban incansables en el centro del campo para cortar cualquier intento rojiblanco.
El dominio local era abrumador en los últimos minutos pero David Soria estaba inspirado bajo palos. El portero madrileño sacaba todo lo que le llegaba, convirtiéndose en el héroe de su equipo.
El árbitro añadió cuatro minutos de descuento. El Getafe intentaba matar el tiempo, bajar el ritmo del partido..Pero en el minuto 94, llegó el golpe más cruel. Centro de Álex Moreno desde la izquierda y Vitor Reis cabeceó a la red. El 1-1 era un jarro de agua fría para los azulones que veían cómo se les escapaba una victoria que habían defendido con uñas y dientes.
Ter Stegen salva al Girona en el último segundo
Pero aún no había terminado todo. Con el partido ya en el último suspiro, y el Getafe volcado en busca de un imposible 1-2, llegó la jugada definitiva. Asistencia de Luis Milla y remate de Sebastián Boselli que parecía el gol de la victoria. Pero Ter Stegen, en una intervención providencial, se agachó para detener el balón entre sus piernas. Una parada majestuosa del alemán que salvó in extremis el empate para los suyos y selló su debut con la camiseta albirroja de la mejor manera posible. Montilivi estalló en un aplauso para su nuevo portero.
Empate agridulce que deja tocados a ambos
El empate deja sensaciones muy distintas en ambos vestuarios. Para el Girona, el punto frena la racha de tres victorias consecutivas, pero mantiene vivas sus opciones de seguir escalando posiciones. Los de Míchel suman 25 puntos y se consolidan en la mitad de la tabla, alejándose poco a poco de la zona de peligro y afianzando su remontada tras un inicio de temporada complicado.
Para el Getafe, el empate es un golpe durísimo. Los azulones vieron cómo se les escapaba una victoria que tenían en el bolsillo y que hubiera sido vital para su situación. Con 22 puntos, siguen cerca de puestos de descenso y acumulan ocho partidos sin conocer la victoria. La última vez que ganaron fue el 28 de noviembre ante el Elche, y desde entonces han sumado apenas tres puntos de 24 posibles. Una situación crítica que requiere una reacción inmediata.


