Del “No es ni de Regional” al “no podemos jugar aquí”

enero 25, 2026

Jugadores, técnico y hasta el rival señalan el mal estado del terreno de juego.

La derrota del Rayo Vallecano ante Osasuna volvió a dejar al descubierto un problema que ya no es puntual: el estado del césped de Vallecas. Las críticas no tardaron en llegar y esta vez fueron unánimes dentro y fuera del vestuario.

El primero en alzar la voz fue Pep Chavarría, que tras el encuentro no escondió su frustración.  “El campo es una vergüenza, no podemos jugar aquí. La segunda parte podría haber sido nuestra”.

Esto no quedó ahí. Tras la publicación de DAZN en redes sociales con las declaraciones de Pep, un usuario respondió al post con un mensaje crítico acompañado de imágenes en muy mal estado del estadio y del terreno de juego. “Lo siento, Pep. A la cola. Vuestro problema táctico y técnico es una mierda comparado con el nuestro. Ponle nombre y apellidos al responsable. Ánimo”, escribió, en torno a la situación que afecta a los rayistas también.

A esas palabras se sumó con contundencia Álvaro García, que además alcanzaba los 300 partidos con la camiseta franjirroja. Explotó ante los micrófonos de DAZN:
“El césped no es ni de Regional. Estamos cansados de decirlo. Nos ponen excusas y así es muy difícil. Nos vamos jodidos porque lo damos todo por el club y no recibimos ni una poquita de ayuda”.

La polémica también se trasladó a redes sociales, donde se viralizó una imagen publicada por pasionporelrayo.com, en la que se aprecia el mal estado del césped apenas una semana después de haber sido renovado, con zonas levantadas y un aspecto muy lejos del exigido en Primera División. Una imagen que avivó aún más el enfado del entorno rayista.

Incluso el recién llegado Ilias Akhomach, que apenas llevaba dos días en el club y debutaba con la Franja, se refirió al asunto con tono más prudente: “El césped no estaba en condiciones, pero es igual para todos”, aunque mostró plena confianza en el proyecto: “Confío plenamente en Íñigo, desde que me llamó el Rayo fue mi primera opción”.

Las quejas no se limitaron al bando local. El técnico de Osasuna, Alessio Lisci, también reconoció el problema en rueda de prensa:
“El campo está mal, es así. Es una lástima porque el Rayo es un equipo que juega muy bien, tiene una afición increíble y se merece un campo mejor para que podamos ver su fútbol”.

Ante la cascada de declaraciones, el entrenador franjirrojo Íñigo Pérez optó por frenar el debate públicamente tras el partido. Pese a haber sido muy crítico semanas atrás, esta vez marcó distancia:
“Cuando uno gana, la opinión se recibe mejor. Cuando uno pierde, a mí me enseñaron que la ropa sucia se lava en casa. Hoy no es día de hablar del césped”.

Íñigo insistió en la necesidad de unidad y autocrítica, subrayando que “mis jugadores tienen libertad de expresión, pero hoy no es día de hablar de los problemas estructurales del club”, en un intento de rebajar la tensión en un momento deportivo delicado.

Así, el césped de Vallecas vuelve a convertirse en protagonista indeseado. Renovado recientemente, pero todavía lejos de ofrecer garantías.