El Atlético de Madrid volvió a marcharse sin premio completo de Estambul tras empatar 1-1 ante el Galatasaray en un partido que volvió a dejar un patrón repetido esta temporada: dominio, ocasiones… y poca contundencia. En la rueda de prensa posterior, Diego Pablo Simeone fue claro, firme y no hay dudas sobre el rumbo del equipo.
Muchas ocasiones, poco premio
Los números vuelven a ser elocuentes y preocupantes a partes iguales. Quince remates y un solo gol, una estadística que se ha repetido en los cinco partidos disputados este año y que alimenta el debate sobre la capacidad del Atlético para competir al máximo nivel. Sin embargo, para Simeone no hay debate posible: “Sí, se puede competir así, porque no hay otro camino”.
El técnico rojiblanco defendió el rendimiento de su equipo, especialmente en una primera parte que calificó de “impresionante”, en la que el Atlético pudo marcharse con una ventaja mínima de dos goles. “El equipo atacó, tuvo situaciones de gol y jugó bien”, insistió, aunque reconoció que la mejora del rival en el segundo tiempo y la falta de acierto condenaron a los suyos.
La contundencia, una responsabilidad colectiva
Uno de los mensajes más relevantes de la comparecencia fue la defensa de sus delanteros. Simeone se negó a centrar el problema del gol únicamente en Griezmann, Sorloth o Julián Álvarez. “La contundencia no pasa solo por los delanteros”, explicó.
El argentino amplió el foco y señaló directamente al conjunto del equipo: Baena, Almada, Giuliano, Nico, Jhonny y el balón parado también deben aportar goles. “Si nos centramos solo en los delanteros, estamos equivocados”, subrayó, reforzando su idea de un Atlético coral y comprometido desde todas las líneas.
Para Simeone el problema no es estructural ni de planteamiento, sino de eficacia puntual. “Si generamos situaciones, en algún momento va a caer de nuestro lado”, repitió el Cholo, apelando incluso a la “diosa fortuna” para que el esfuerzo colectivo se traduzca en victorias.
Los cambios y la lectura del partido del Atlético
Simeone explicó también los ajustes tácticos realizados en la segunda mitad, con la retirada de los dos delanteros y la entrada de futbolistas de mayor calidad interior como Griezmann y Baena. La intención era clara: encontrar desequilibrio en espacios más reducidos ante un Galatasaray que pasó a defender con cinco atrás.
“Buscábamos una jugada de calidad que rompiera el partido”, explicó el técnico, que admitió que el equipo se quedó “en intenciones”, insuficientes para lograr una victoria que, a su juicio, merecieron y es que las intenciones estuvieron ahí, pero el Atlético se quedó “solo con eso”, como reconoció el propio entrenador.
El Top 8, ya sin depender de sí mismo
El empate complica seriamente las opciones del Atlético de Madrid de acabar entre los ocho primeros. Simeone reconoció que el equipo ya no depende de sí mismo y estará pendiente de los resultados de Atalanta y Liverpool. “La realidad es esa”, asumió, alejándose de cualquier discurso evasivo. “Creía que ganando los dos partidos no dependíamos de nadie, pero ahora no es así”, asumió. “Si ganan, llegaremos a la última jornada con menos posibilidades”, reconoció, alejándose por primera vez del discurso optimista previo.
Eso sí, recordó que el último partido decisivo será en casa, un factor que considera clave.
¿Un punto ganado o dos perdidos?
La respuesta del Cholo fue tan cruda como filosófica: “Uno tiene lo que se merece. Hoy merecimos un punto porque no concretamos”. Sin dramatismos, pero sin esconder la realidad.
Convicción intacta pese al contexto
Pese a los puntos perdidos lejos del Metropolitano y a acciones desafortunadas como el autogol de Llorente, Simeone no mostró dudas. “Me encantó el equipo”, repitió varias veces, reivindicando la estructura, los mecanismos ofensivos y el posicionamiento que permiten generar ocasiones.
“El único camino para ganar partidos es generar situaciones de gol”, insistió, apelando a que la fortuna y la eficacia acabarán llegando. “Un día ganaremos pateando poco, porque el fútbol también es eso”. Para el argentino, la contundencia es un factor cambiante, casi caprichoso, que terminará llegando si el equipo mantiene este nivel de juego.
El Atlético sigue mostrando identidad, ambición y un juego reconocible, pero continúa pagando muy caro su falta de contundencia. Y es que parece que el conjunto colchonero no gana como quiere, pero juega como cree. Y para Simeone, eso sigue siendo la base de todo.


