CE Europa y Atlético Madrileño protagonizaron un auténtico partidazo en La Bòbila que terminó con reparto de puntos (2-2) ante 1.077 espectadores, en el primer encuentro de los escapulados lejos del Nou Sardenya. El duelo estuvo marcado por el claro dominio local en la primera mitad y por la efectividad visitante tras el descanso.
El Europa salió mucho más concentrado y enchufado desde el pitido inicial. Ya en el minuto 2, los locales firmaron la primera llegada del partido, forzando el primer saque de esquina, y en el 6’ volvió a aparecer el conjunto escapulado con otro córner que confirmaba su buen inicio. La presión alta y la presencia constante en campo rival hicieron que el Atlético Madrileño apenas pudiera salir de su campo durante los primeros compases. En el minuto 17 llegó la primera ocasión clara, con un remate de Adnane que se marchó rozando el palo derecho de la portería defendida por Esquivel. Dos minutos después, en el 19’, el dominio local encontró premio con un auténtico golazo de Caravaca. El centrocampista armó un potente disparo desde fuera del área que se coló cerca de la escuadra para firmar el 1-0, ante la imposibilidad de reacción del guardameta rojiblanco.
El Europa no bajó el ritmo tras el gol y siguió acumulando llegadas. En el 26’, Jordi Cano remató centrado a las manos de Esquivel, y en el 39’ un nuevo intento de Adnane fue desviado a córner por la defensa visitante. El conjunto escapulado se sentía cómodo y parecía tener el partido controlado. Sin embargo, cuando menos lo merecía, el Atlético Madrileño encontró el empate. En el minuto 45+1, un contraataque bien elaborado por los visitantes acabó con Arnau Ortiz cruzando el balón al fondo de la red para poner el 1-1, tras un despiste defensivo local. Sin apenas generar peligro, el filial rojiblanco se marchó al descanso con el marcador igualado.
Tras la reanudación, el Europa volvió a avisar pronto. En el 47’, Jordi Cano remató alto tras un buen cambio de orientación, pero apenas dos minutos después llegó uno de los momentos clave del encuentro. En el 49’, un error garrafal de Flere, que salió muy lejos de su portería, fue aprovechado por Arnau Ortiz, que desde prácticamente el centro del campo marcó el 1-2 . Doblete para el canterano del Girona. El golpe no hundió al Europa, que reaccionó con carácter. En el 52’, tras un saque de esquina, Jordi Cano apareció de nuevo para marcar un auntentico golazo desde fuera del área, el 2-2, empate definitivo en un partido que ya se había convertido en un auténtico intercambio de golpes.
A partir de ahí, el duelo se igualó y las ocasiones se repartieron. En el 70’, Khalid tuvo una llegada clara para los locales, aunque su remate fue demasiado flojo. El Atlético también dispuso de sus opciones, con varias aproximaciones peligrosas y un Arnau Ortiz que fue, sin duda, uno de los nombres propios del partido. El tramo final estuvo marcado por la tensión y la polémica. En el 83’, el entrenador del Europa, Aday Benítez, fue expulsado por protestar una falta no señalada. Ya en el añadido, en el 90+3’, el Europa pidió una posible roja tras una dura entrada sobre Escoruela, y en el 90+5’ fue el Atlético Madrileño quien reclamó un penalti por agarrón, acciones ambas que el árbitro decidió no sancionar.
Con el pitido final, el 2-2 dejó un sabor agridulce en ambos bandos. El Europa fue claramente superior en los primeros 45 minutos, mientras que en la segunda parte el encuentro se equilibró notablemente. Un punto que mantiene a los dos conjuntos en la parte alta de la tabla tras una gran tarde de fútbol en La Bòbila.


