El Espanyol cerró el año de forma brillante con una victoria de enorme mérito en San Mamés, donde fue capaz de rehacerse al gol inicial del Athletic Club para imponerse por 1-2 y sumar su quinto triunfo consecutivo en Liga. Una racha que el conjunto blanquiazul no lograba desde finales de los años 90 y que le permite asentarse en puestos europeos, a solo dos puntos de la zona de Liga de Campeones.
Apuestas claras en los onces
Manolo González apostó por un once sin sorpresas, recuperando a Tyrhys Dolan y Pol Lozano, y no reservó a ninguno de los jugadores apercibidos pese a tener el derbi ante el Barcelona en el horizonte. Enfrente, Ernesto Valverde tuvo que recomponer su defensa por las bajas y dio de nuevo la titularidad a Iñaki Williams tras varias jornadas fuera.
Un inicio eléctrico y Dmitrovic decisivo
El encuentro arrancó con un ritmo altísimo y ocasiones en ambas áreas. El Espanyol avisó primero con una acción peligrosa de Roberto Fernández, mientras que el Athletic respondió con llegadas claras que obligaron a Dmitrovic a lucirse en más de una ocasión, especialmente ante disparos de Gorosabel y Berenguer. El guardameta serbio fue clave para sostener a los pericos en los momentos de mayor empuje local.
Golpe del Athletic y respuesta inmediata
Cuando el Espanyol parecía más cómodo, una acción desafortunada terminó con Berenguer adelantando a los rojiblancos justo antes del descanso. Sin embargo, la alegría duró poco en La Catedral. Apenas unos minutos después, Carlos Romero firmó el empate con una espectacular volea desde la frontal, un disparo imparable para Unai Simón.
Dolan y Pere Milla culminan la remontada
Tras el paso por vestuarios, el Athletic intentó dar un paso adelante, pero fue el Espanyol el que volvió a golpear. Dolan, muy activo durante todo el partido, ganó un balón por banda derecha y puso un centro preciso que Pere Milla envió a la red para culminar la remontada. El goleador blanquiazul tuvo que retirarse poco después por un fuerte choque con Unai Simón, aunque su tanto acabaría siendo decisivo.
A partir de ahí, el conjunto catalán supo manejar el partido con oficio y solidaridad defensiva. El Athletic buscó el empate con insistencia en el tramo final, encadenando varias ocasiones claras a través de Guruzeta, Berenguer y Sancet, pero se encontró con un Espanyol sólido y concentrado que resistió hasta el pitido final.
Europa en el horizonte
La victoria no solo confirma el gran momento del Espanyol, también rompe la estadística del Athletic en San Mamés, donde hasta ahora siempre había ganado cuando se adelantaba en el marcador. El equipo de Manolo González se marcha al parón navideño lanzado, con confianza plena y mirando de frente a Europa.


