El Rayo Vallecano despide el año liguero en casa recibiendo al Real Betis en un partido marcado por la necesidad de volver a ganar y por un ambiente especial en el Estadio de Vallecas. Los de Íñigo Pérez encadenan cinco jornadas sin conocer la victoria en LaLiga y quieren cortar la racha ante su afición para mantener distancia con la zona baja de la clasificación.
Vallecas volverá a contar con aficionados visitantes por primera vez esta temporada. El encuentro ante el conjunto verdiblanco servirá para estrenar una zona delimitada en la Tribuna Alta de la Avenida de la Albufera, una solución provisional acordada con LaLiga que permitirá la presencia de 143 seguidores béticos. Un regreso que se producirá, además, en un partido declarado de alto riesgo y con un dispositivo de seguridad reforzado.
Íñigo apela a la ambición sin perder la identidad
Íñigo Pérez insistió en la importancia de mantener la esencia del Rayo y saber convivir con las expectativas. El técnico fue claro al recordar que el objetivo sigue siendo la permanencia, en una Liga que considera “complicadísima”, y en la que cada punto puede resultar decisivo. “Firmaríamos salvarnos en el último minuto del último partido, pero queremos hacerlo cuanto antes”, subrayó.
El entrenador franjirrojo reconoció que al equipo le está penalizando no transformar su dominio en victorias, especialmente en Vallecas. El Rayo solo ha ganado un partido como local, aunque únicamente ha perdido uno ante su afición. “Cuando no marcas, aparecen decisiones precipitadas y demasiado riesgo. Es algo que tenemos que mejorar y ojalá solucionarlo ya”, apuntó.
En cuanto al estado de la plantilla, Íñigo confirmó que Pathé Ciss estará disponible, al igual que Pedro Díaz, ya recuperado. Por contra, Nteka no entra en la convocatoria, mientras que Trejo continúa apurando plazos.
Un rival con pegada… y un escenario condicionado
El Rayo se medirá a un Betis que aún no sabe lo que es perder lejos de casa esta temporada. Un dato que Íñigo relativizó, insistiendo en que más allá de las estadísticas, el partido pasa por analizar virtudes y debilidades del rival. Eso sí, alertó del potencial ofensivo del equipo de Pellegrini: “Es uno de los conjuntos que más daño te hace en cuestión de segundos”.
También se volvió a abrir el debate de las dimensiones del campo. El técnico franjirrojo reconoció que Vallecas condiciona el juego, pero rechazó convertirlo en una excusa, (las dimensiones están permitidas) el Rayo se siente cómodo en su estadio y entiende que el rival deba adaptarse a un escenario que exige precisión y rapidez.
Desde el lado verdiblanco, Pellegrini elogió el crecimiento del Rayo y destacó la dificultad del partido, tanto por el contexto europeo de los madrileños como por el tipo de fútbol que proponen y las características del estadio.
Semana decisiva en Vallecas
El duelo ante el Betis será el primero de dos partidos consecutivos en casa para el Rayo. Apenas tres días después, el equipo recibirá al Drita en la última jornada de la fase liga de la Conference, con el pase a octavos en juego. Dos citas clave que pueden marcar el cierre de año en lo deportivo y anímico.
El Rayo quiere despedirse de Vallecas en LaLiga con una victoria que refuerce su confianza, vuelva a conectar con su gente y le permita afrontar el tramo final del año con mayor tranquilidad.


