BOCA JUNIORS: ANTE LA POSIBILIDAD DE UN TÍTULO, ELIGIÓ EL SALTO AL VACÍO

diciembre 8, 2025

El ‘Xeneize’ cayó por 0-1 frente a Racing. En las semifinales del Torneo Clausura. Como local, en La Bombonera. Frente a la cercana oportunidad de cortar con una sequía de títulos que mantiene desde 2022, el equipo no terminó de funcionar y Adrián ‘Maravilla’ Martínez sentenció el encuentro con un cabezazo. Claudio Úbeda, el técnico, no estuvo a la altura de las circunstancias: hizo un planteo táctico pobre, realizó cambios inaceptables, no ajustó el esquema sobre la marcha y se vio superado por la situación.

Boca sabía desde un principio que el partido iba a ser complicado. Nadie se esperaba que fuera sencillo. Por algo la ‘Academia’ fue campeona de la Copa Sudamericana 2024 y por algo llegó a semifinales de la Libertadores este año, donde incluso Flamengo tuvo que sufrir para superarlo. Y es que desde la llegada de Gustavo Costas al banquillo, el club se transformó en una máquina competitiva y ferviente. El DT convirtió a su plantel en el conjunto más pasional del continente. Sus jugadores saben que él mataría por esos colores, entonces ellos lo siguen y están dispuestos a lo mismo por defender a la camiseta celeste y blanca.

EL DESARROLLO

La moneda podía caer para cualquiera de los dos lados. El problema en la derrota de Boca fue la forma, la manera y el porqué se llegó a ese desenlace. El desarrollo del encuentro sucedió dentro de lo esperado: mucha fricción, lucha y juego cortado. Ninguno quería que el otro crezca y por eso imperaron los largos pelotazos a los delanteros. Durante el primer tiempo no hubo casi situaciones de peligro, salvo un derechazo cruzado de Juan Ignacio Nardoni que rozó el palo izquierdo y casi puso en ventaja a Racing.

Para la segunda parte se veían a kilómetros de distancia las modificaciones que debía realizar Claudio Úbeda. Boca no podía superar con sencillez la presión alta que proponía Racing, para la cual la adición de un nuevo mediocampista junto a Leandro Paredes y Milton Delgado podría haber sido la solución. La opción mejor perfilada era la de Ander Herrera, quien en los anteriores partidos ya había desplegado buenas actuaciones junto a los otros dos jugadores mencionados. Le hubiera dado mayor control y claridad en la distribución del juego. Pero todo esto no terminó de suceder. 

LA GRAN POLÉMICA

En cambio a los 70 minutos, lo que sí sucedió fue lo impensado. A la cancha entraba Alan Velasco, quien se había perdido los últimos siete partidos por una distensión en el ligamento interno de la rodilla derecha. El atacante es uno de los futbolistas más resistidos por los hinchas ‘xeneizes’ ya que los 10 millones de dólares que pagó el club por él nunca tuvieron relación con su desempeño. Aunque el estado de perplejidad en la hinchada se concretó cuando en el cartel luminoso el número que aparecía en rojo era el siete del ‘Changuito’ Zeballos.

El único jugador capaz de desequilibrar con su creativa gambeta; el que con una fantasía había hecho un caño luego de una bicicleta y un taco de espaldas, con la que arrancó aplausos de la tribuna y transformó su rostro en solo sonrisa; el que había causado dos amonestaciones en los rivales; el que hacía sentir que con la pelota en sus pies el peligro era inminente; justo ese fue quien Úbeda decidió sacar. En la cara de todos los fanáticos que la televisión enfocó en aquel momento se podía advertir el desconcierto provocado: algunos se miraban atónitos entre sí, otros optaban por tomarse la cabeza con las manos. Incluso el propio Leandro Paredes, capitán del equipo, mostró su enfado dirigido al banco de suplentes a través de unos brazos abiertos que buscaban explicación y patadas contra el césped como clara señal de desacuerdo.

El colmo también era que Milton Giménez continuara dentro de la cancha. El delantero volvió a tener una performance muy por debajo del nivel necesario. No se lo veía cómodo en ningún momento: controlaba con deficiencia, no lograba aguantar el balón de espaldas, tomaba malas decisiones y en la única definición que tuvo frente al arco optó por un débil puntinazo sin dirección. Desde la victoria 2-0 en el clásico frente a River, donde Giménez desperdicio oportunidades claras de gol, el futbolista muestra muchas dificultades para rendir. Y ese es otro error que se le suma a Úbeda por mantenerlo tanto tiempo en el 11 titular.

EL QUIEBRE DEL PARTIDO

A falta de 15 minutos para el final, llegó el gol de Racing. Agustín Almendra con espacios metió un gran pase entre líneas —algo que había hecho previamente y Boca no supo contrarrestar— para que Gabriel Rojas lance un gran centro por la izquierda que Martínez logró conectar antes que Ayrton Costa —quien había tenido una actuación sin fisuras—  para que el balón terminara al fondo de la red.

Con el reloj en contra, Boca necesitaba buscar el empate sin su jugador más desequilibrante, con un delantero irreconocible y sin ideas desde el mediocampo. Los revulsivos brillaron por su ausencia y el técnico ‘Xeneize’ recién se decidió por Rodrigo Battaglia en lugar de Delgado a falta de una sola jugada restante.

El club presidido por Juan Román Riquelme quedó eliminado y dio por concluida su participación competitiva en el año. El público, si bien descontento, pareció no demostrar el característico enfado de las derrotas, y esto solo puede deberse a que la caída de Boca significó la no clasificación de River Plate a la Copa Libertadores 2026.

LAS DECLARACIONES DE ÚBEDA

En conferencia de prensa, Claudio Úbeda justificó el cambio de Zeballos por cansancio del jugador. Además, el no ingreso de Edinson Cavani se lo adjudicó a una molestia que el uruguayo sintió en la espalda al momento de hacer la entrada en calor. Mientras que el técnico y sus ayudantes consideraron inoportuna la entrada de Ander Herrera al partido de acuerdo al desarrollo que mostraba el juego.

EN BUSCA DE UN AÑO MEJOR

Ahora Boca deberá prepararse lo mejor posible para el 2026. Volverá a competir en la Copa Libertadores luego de dos años de ausencia. Este es sin duda el gran anhelo que persigue ya casi con desesperación porque la última vez que la ganó fue en 2007. Buscará reforzarse para consolidar el plantel. Uno de los mayores sueños para Riquelme y los hinchas es la posibilidad de que Paulo Dybala llegue desde la Roma, aunque seguro no resultará sencillo.

También tendrá que desprenderse de jugadores que ya deben terminar su ciclo en la institución. Y, por último, definir quién será el entrenador del equipo. Claudio Úbeda venía cumpliendo un gran trabajo como reemplazo de Miguel Ángel Russo tras el fallecimiento de este: logró unión en el grupo y mostró buen juego por pasajes. Aun así, su papel en las semifinales puede llegar a resultar en un autodespido inexplicable: con viento a favor para asentarse como el director técnico definitivo, Úbeda decidió saltar por la borda.