No hay quien entienda a este Madrid

December 7, 2025

El Celta de Vigo asalta el Bernabéu (0-2) y consigue la primera victoria de su historia dejando la portería a cero en el feudo madridista. Los de Xabi Alonso terminaron con nueve jugadores con las rojas de Fran García y Álvaro Carreras.

Volvió el Bernabéu

Treinta y seis días después volvía el fútbol (el que conocemos) al Santiago Bernabéu tras el partido de la NFL. El Real Madrid recibía en la jornada número 15 de la liga al Celta de Vigo. Tras la racha de tres empates consecutivos los de Xabi Alonso llegaban al encuentro en 3º lugar de la clasificación tras las victorias de Villarreal y Barcelona y la derrota del Atleti.

Una defensa inédita

No es novedad que Xabi pruebe diferentes nombres en la zaga merengue en lo que llevamos de temporada. Con las bajas de Carvajal y Trent en el lateral derecho, y los problemas con los centrales tras las lesiones de Alaba y Huijsen, más las molestias de Rüdiger, la defensa madridista quedó formada por: Asencio, Militao, Carreras y Fran García.

Las desgracias no llegan solas en la capital y en el minuto 21, el que estaba siendo el mejor del partido, Eder Militao se marchó lesionado prácticamente sin poder apoyar y los pronósticos son preocupantes.

Difícil ilusionarse

No dura mucho la ilusión en terreno madridista. Tras el buen inicio de partido en el partido frente al Athletic el Bernabéu esperaba mantener la buena dinámica, pero nada parecido. De nuevo, ante un equipo que se cierra atrás en un bloque bajo el equipo de Xabi Alonso es soporífero.

Sin ideas, sin velocidad de balón, sin profundidad, el Real Madrid tan solo creó peligro en alguna acción individual de Arda Güler y varios tiros lejanos sin acierto en la primera mitad del partido.

El Celta golpeó primero

El Real Madrid salió tras el descanso intentando marcar un ritmo más alto y proponiendo algo más de fútbol que en la primera mitad. A pesar de ello, los de Xabi Alonso no consiguieron poner en a puros a los visitantes.

Si que lo hizo el Celta de Vigo, con un gran Borja Iglesias que lo bajaba todo y un Bryan Zaragoza muy desequilibrante por la banda izquierda, llevaron a los de Claudio Giráldez a adelantarse en el marcador con un gol de Swedberg.

Fran García se sentenció

Cuando más necesitaba su equipo la profundidad por las bandas, para remar, para presionar, para remontar. El manchegó se autoexpulsó con dos tarjetas amarillas en tan solo un minunto. La primera de ellas tuvo sentido, el lateral del Madrid cortó una contra peligrosa y vio la primera tarjeta, la segunda de ellas unos segundos después, fue totalmente innecesaria. Una entrada con fuerza desmedida en la que llegó tardísimo para dejar con uno menos al Madrid.

Cuestión de actitud

¿Cómo puede explicarse que cuando más presionó el Real Madrid y cuando más lo intentó fue cuando se quedó con uno menos? ¿Por qué en el 11vs11 los jugadores no compitieron al mismo nivel? La respuesta es muy sencilla. Actitud.

El Bernabéu empuja siempre que las cosas se ponen cuesta arriba y más aun cuando suenan sirenas de remontada, pero esta vez el cambio lo marcaron los jugadores. Rodrygo entró por Asencio tras el gol del Celta y Gonzalo lo hizo por Arda Güler cuando Fran García fue expulsado.

Los de Xabi Alonso lo intentaron algo más que durante la primera mitad. Mbappé tuvo en sus botas el empate pero la vaselina se fue por poco por arriba, y Gonzalo tuvo también su oportunidad de oro, pero su remate de cabeza se marchó rozando el palo izquierdo de la portería de Radu.

Con el tiempo prácticamente cumplido, Álvaro Carreras fue expulsado por doble amarilla (ambas por protestar) y sobre la bocina, Swedberg puso la guinda haciendo el segund para el Celta de Vigo.