Los jugadores del Real Madrid celebrando uno de sus goles en el Olympiacos (3-4)./ Vía: @realmadrid

Un póquer bajo la Acrópolis rescata al Madrid

noviembre 26, 2025

El Real Madrid sobrevivió en Atenas a una noche extraña, incómoda y llena de sobresaltos. El Olympiacos llevó el partido al borde del caos con una intensidad feroz y un volumen de ocasiones impropio de un equipo que, en principio, llegaba como víctima.

Pero no hay plan de fútbol que pueda resistir al ingenio de dos futbolistas tocados por algo distinto: Vinicius y Kylian Mbappé. Entre ambos reventaron un encuentro que se había complicado demasiado, y que terminó en un 3-4 que vale algo más que tres puntos: un respiro para un Madrid cuya identidad todavía es intermitente.

Vinicius volvió a ser la versión que encendió al Bernabéu en sus mejores noches; Mbappé, directamente, firmó una actuación descomunal. En siete minutos pasó del silencio a un hat-trick que cambió el partido por completo. En la segunda parte añadió el cuarto para cerrar un póquer que quedará marcado como su primera gran noche europea vestido de blanco.


El análisis no borra, aun así, lo que preocupa: las desconexiones defensivas y la fragilidad del equipo en tramos largos. Olympiacos tiró 18 veces, siempre al filo del empate. El triunfo es un alivio para Xabi Alonso, pero el equipo todavía no recibe el alta definitiva.

Calificación de los jugadores

Andrey Lunin (7)

No pudo hacer nada en ninguno de los goles, pero respondió cuando tocaba. Después de tanto tiempo sin jugar, no evidenció la ausencia de Courtois.

Trent Alexander-Arnold (7)

Segundo partido convincente seguido. Todos los córners pasan por su bota. Tuvo despistes a la espalda, pero compensó con pases en largo de mucho nivel.

Raúl Asencio (6)

Único central sano de la plantilla. Expeditivo, rápido, valiente. Sufrió ante los gigantes griegos. Se retiró en el 72′ por precaución.

Álvaro Carreras (8)

Lejos de su hábitat natural, volvió a jugar como central. En la segunda parte sostuvo al equipo en los momentos de mayor sufrimiento. Su velocidad y oficio fueron vitales.

Ferland Mendy (7)

Primeros minutos desde abril. Correcto en defensa, más conservador que otra cosa. Pasivo en algunos centros que acabaron en gol, pero sólido en general.

Federico Valverde (5)

Lleva semanas lejos de su mejor versión. Errático, impreciso. Eso sí, su despliegue físico salvó al Madrid en los minutos finales.

Eduardo Camavinga (69

Buena primera parte pese a jugar mermado por un proceso gripal. Conducción, energía y presencia. Fue sustituido al descanso.

Aurélien Tchouameni (7)

El eje del equipo. Pausa, corte, liderazgo silencioso. Retrasó su posición tras la salida de Asencio y mantuvo al Madrid en pie.

Arda Güller (7)

Entendió el partido desde el inicio. Se asoció con Vinicius y Mbappé y asistió en el 1-2. Se apagó tras el descanso y salió sustituido.

Vinicius Jr (9)

De sus mejores actuaciones recientes. Dos asistencias, un gol anulado y una noche imposible para los defensas griegos. Fue un arma de repetición.

Kylian Mbappé (10)

Una actuación para enseñar dentro de veinte años. Hat-trick en siete minutos y póquer completo en la segunda parte. Determinante, diferencial, devastador.

Suplentes

Dani Ceballos (5)

Entró con energía y clarividencia, pero perdió precisión al retrasar su posición. Errores que pudieron salir caros.

Jude Bellingham (4)

Llegó tocado y se notó. Tuvo dos remates desde fuera, pero poco peso real en el juego.

Brahim Díaz (4)

Entró para ocupar la banda derecha. Tuvo dos internadas sin excesivo peligro. Se volcó más en defender.

Fran García (6)

Apenas minutos, pero muy intensos. Mordió, agresivo y metió intensidad en el descuento. Lo que necesitaba Xabi.

Un triunfo que calma, pero no cura

El Real Madrid necesitaba ganar y lo hizo. Pero el partido en Atenas deja claro que el equipo vive aún en una zona intermedia: ni hundido, ni estable.

Entre los errores defensivos y las desconexiones, las individualidades sostienen un proyecto que sigue en construcción.

El resultado atenúa la tormenta, pero el diagnóstico permanece: sin la versión nuclear de Vinicius y sin un Mbappé en modo ciclón, este Madrid sufre más de la cuenta.

La victoria es un bálsamo. La recuperación, todavía un proceso.