Cuando el Cholo pidió un héroe, apareció Giménez

November 26, 2025

El Atlético de Madrid conquistó una victoria vital y dramática (2-1) ante el Inter de Milán en el Metropolitano, un resultado que le permite seguir soñando en la UEFA Champions League. El equipo de Diego Pablo Simeone fue un conjunto de novedades, coraje y fe, remontando el golpe del empate y encontrando la recompensa en el tiempo de descuento, gracias a un cabezazo épico de José María Giménez.

El Atleti joven golpea primero

La alineación de Simeone fue una declaración de intenciones, la primera en doce años de Champions sin ninguno de los tres pilares (Oblak, Koke o Griezmann) en el once inicial. Con Musso bajo palos y una medular de alto voltaje (Cardoso, Barrios, Gallagher), el Atleti demostró que la juventud también tiene pegada.

Apenas se había cumplido el tiempo cuando el Metropolitano celebró el primer tanto. Tras una gran jugada de Giuliano Simeone por la derecha, la pelota terminó en los pies de Julián Álvarez, que fusiló la red. El gol fue revisado por el VAR por una posible mano de Baena, pero subió al marcador, premiando la ambición inicial.

El Inter se hizo con la posesión, pero se topó con un muro y con un Musso inspirado. El argentino, en su debut de altura, sacó una mano brutal a Dimarco y se hizo gigante en un mano a mano posterior. La única nota negativa fue la falta de continuidad, con el Inter rozando el empate al final de la primera parte con un disparo envenenado de Dimarco al lateral de la red.

El Inter empata y el Cholo reacciona

El segundo tiempo trajo consigo el guion temido. El Inter salió en modo arrollador y en el minuto 54, el polaco Piotr Zielinski rompió la defensa con una gran pared y batió a Musso con un disparo cruzado para poner el 1-1.

El empate fue un terremoto que obligó a Simeone a actuar. Se desató una cascada de cambios: Koke, Pubill y Nico González entraron para dar oxígeno, pero el golpe de timón definitivo llegó con la entrada de Griezmann y Sörloth. El Cholo iba a por el partido, sacrificando defensa por pegada.

La reacción fue inmediata. Griezmann se colocó detrás de los delanteros, repartiendo juego y generando espacios. Pubill, con descaro, se atrevió a disparar desde la frontal. El Atleti recuperó el pulso, y el Inter empezó a tambalearse ante el empuje local.

El rugido final de Giménez

Cuando el reloj marcaba el minuto 90, el partido se jugaba en la frontal italiana. Los rojiblancos insistían, y su premio llegó con el tiempo casi cumplido. Un centro desde la izquierda terminó en córner, y el Metropolitano se preparó para la épica.

Griezmann puso el centro con clase. El balón voló al corazón del área donde apareció la figura de José María Giménez, que se elevó por encima de la defensa para conectar un cabezazo cruzado imparable.

El Metropolitano explotó de júbilo. El gol no solo significaba la victoria, sino que premiaba el carácter, la gestión de Simeone y la capacidad de este equipo para no rendirse nunca. Tres puntos de oro, logrados a base de sufrimiento, que reafirman al Atleti en la lucha por el top 8 de la Champions.