El Real Madrid volvió a tropezar en su regreso a la competición doméstica y sumó otro partido sin recuperar las sensaciones del inicio de temporada.
Un patrón inquietante tras el 2-2 en Elche : tercera salida consecutiva sin victoria tras Vallecas y Anfield.
El empate deja al Madrid líder, sí, pero también instalado en un terreno peligroso: el de un equipo que compite por inercia.
Una apuesta inicial que no funcionó
Xabi Alonso trató de repartir esfuerzos y dar descanso a jugadores muy cargados por sus selecciones, especialmente Vinicius Jr. y Valverde. La gran novedad estuvo en el doble lateral izquierdo con Álvaro Carreras y Fran García, una estructura que no llegó a encajar en ningún momento.
El equipo perdió profundidad, claridad y equilibrio defensivo desde ese costado. El técnico reaccionó en la segunda parte con Camavinga, Valverde, Vinicius Jr. y, sobre todo, con Gonzalo García, cuya entrada agitó al Madrid mucho más que la de cualquier otro compañero.
En lo colectivo, la sensación vuelve a repetirse: un Madrid poco reconocible, falto de mecanismos y cada vez más dependiente de impulsos individuales. Malas señales para un proyecto que, en su punto más alto, había mostrado un plan claro.
Calificación de los jugadores
Courtois (8)
Sostuvo al equipo con dos intervenciones de enorme mérito en la primera parte. Nada pudo hacer en los goles. Demasiado protagonista otra vez, y eso no es buena señal para el Madrid.
Raúl Asencio (7)
Rápido, firme en duelos y más asentado que en meses anteriores. Sin puntería arriba, pero recuperando parte del nivel que mostró antes del Mundial de Clubes.
Dean Huijsen (7)
Alternó acciones contundentes con despistes que desordenaron al bloque. Aun así, marcó el 1-1 y compitió hasta el final.
Fran García (4)
En la posición de carrilero zurdo que tan bien le funcionó en el Mundial de Clubes, se perdió. Chocó con Carreras en varias acciones y fue sustituido en el 57.
Álvaro Carreras (4)
Bajón evidente respecto a su inicio de temporada. Fuera de sitio en muchos tramos, aunque terminó el partido ofreciendo algo más de cobertura y salida. Sustituido por Brahim en los instantes finales.
Alexander-Arnold (5)
Su mejor encuentro como madridista en lo ofensivo: cada córner llevó su firma. Pero defensivamente sigue quedando expuesto. El desequilibrio es evidente.
Güller (4)
Un disparo lejano fue su único destello. Sin influencia, sin magia. Fue sustituido por Gonzalo García en el 64.
Ceballos (4)
Quiso aprovechar la oportunidad, pero no encontró ritmo ni claridad. Muy lejos de lo que necesita el centro del campo blanco. Salió en el 57.
Bellingham (7)
De lo poco salvable. Apoyó la salida de balón, rompió líneas y anotó el gol del empate, además de asistir a Huijsen en el 1-1.
Rodrygo (3)
Otro día sin brillo. Ya son 264 días sin marcar. Apático, sin confianza. Salió en el 57 por Vinicius.
Mbappé (6)
Tuvo presencia, buscó el gol y puso la asistencia del 2-2. Hoy no le entró, pero sí generó.
Suplentes
Vinicius Jr. (5)
Entró con energía, pero sin precisión. Rozó el remate del gol de Bellingham. Su acción con Iñaki Peña dejó la jugada polémica del encuentro.
Camavinga (5)
Más energía y músculo, pero sin continuidad. Le falta ritmo pese a la confianza de Xabi.
Valverde (4)
Entró para abrir el campo y liberar a Trent, pero no marcó diferencias. Necesita descanso o un punto de claridad que ahora mismo no tiene.
Gonzalo García (7)
Agitó al equipo desde su primera acción. Presionó, dio aire y llegó a la acción decisiva que pudo darle la victoria al Madrid. Merece más protagonismo.
Brahim (4)
Entró tarde y acelerado. Apenas pudo influir.
Un Madrid que sobrevive, pero no convence
El empate mantiene al Real Madrid en lo alto de la clasificación, un punto por encima del Barcelona y con Villarreal y Atlético acechando. Pero el problema no está en la tabla, sino en una sensación creciente de desconexión. El equipo de Xabi Alonso necesita recuperar mecanismos, agresividad y continuidad.
Se viene una semana que marcará el tono del proyecto: primero el Olympiacos en un campo siempre incómodo y después la visita a Montilivi para medirse al Girona. Dos escenarios en los que ya no bastará con sobrevivir: tocará demostrar identidad.


