Lanús volvió a abrazar la gloria continental al quedarse con la Copa Sudamericana 2025 tras superar a Atlético Mineiro en una dramática definición por penales (5-4), en una noche donde el arquero Nahuel Losada se convirtió en protagonista absoluto y en símbolo del nuevo título granate.
El encuentro disputado en el Defensores del Chaco estuvo lejos de los grandes espectáculos ofensivos. Fue una final de desgaste, de estudio y de errores mínimos. Mineiro dominó más tramos del juego, pero nunca logró quebrar a una defensa argentina que, pese al empuje brasileño, se mantuvo firme a lo largo de los 120 minutos.
Hulk intentó generar peligro en varias ocasiones, pero Carlos Izquierdoz y José Canales se convirtieron en su sombra durante todo el partido. El brasileño apenas logró rematar con cierto riesgo en dos oportunidades. Tampoco los creativos del Galo, Bernard y Dudu, encontraron la precisión necesaria para convertir o, al menos, elaborar ocasiones claras que abrieran el marcador.
Lanús apostó a la paciencia. Se sostuvo incluso en los momentos más complejos, especialmente en la prórroga, cuando los brasileños aceleraron su búsqueda del gol. Losada empezaba a multiplicarse en el arco, tapó una oportunidad de gol de Hulk además anticipó varios centros peligroso manteniendo con vida a su equipo.
Tanda de penales agónica
Con el 0-0 cerrado y sin un dominador claro, la final se encaminó a los penales. Fue entonces cuando se escribió la página definitiva. Losada detuvo tres remates y logró meterse en la mente de los ejecutores brasileños. Sus reflejos, su lectura y su serenidad desequilibraron al Mineiro.
La tanda tuvo dramatismo propio, los argentinos fallaron dos cobros, Walter Bou y Lautaro Acosta, sin embargo contaban con un ángel, Nahuel Losada, el arquero de 32 años sostuvo la esperanza granate atajando los cobros de Hulk, Gabriel Teixeira y Vitor Hugo, convirtiéndose gracias a su actuación durante el torneo en uno de los jugadores más importantes en la historia del club.
Impacto en el club
El título representa la segunda Sudamericana en la historia del club, que ya había ganado la final del 2013 contra Ponte Preta, esa ocasión el marcador quedó 2-0. También simboliza un punto de inflexión para el proyecto encabezado por Mauricio Pellegrino, quien alcanza así su primer trofeo internacional como entrenador.
Con este título el club argentino le pone fin a una sequía continental después de haber perdido 3 finales internacionales: Recopa 2014, Libertadores 2017 y Sudamericana 2020.
La celebración continuó mucho después de la consagración. Jugadores y cuerpo técnico se acercaron a celebrar con los más de 6.000 hinchas que viajaron para alentar al equipo. En la tribuna se respiraba una mezcla de euforia, adrenalina y emoción. Lanús volvía a conquistar un título internacional después de doce años y no levantaba ningún trofeo desde hacía nueve. Cada grito, cada cántico y cada lágrima reflejaban la magnitud de ese momento histórico.


