En el Jan Breydelstadion, el equipo de Hansi Flick firmó un 3-3 ante el Brujas en un partido caótico, intenso y lleno de alternativas, donde los locales supieron explotar las debilidades defensivas azulgranas y el Barça se salvó gracias a su insistencia ofensiva.
Un inicio frenético y lleno de errores
El Brujas salió decidido y sorprendió desde el arranque. A los 6 minutos, Nicolò Tresoldi adelantó a los belgas tras una recuperación en campo rival. Pero la alegría duró poco: Ferran Torres empató en la jugada siguiente (8’) con un buen cabezazo.
Lejos de replegarse, el Brujas mantuvo su ritmo alto y volvió a golpear en el 16’, cuando Carlos Forbs Borges aprovechó un error en la salida del Barça para poner el 2-1. El equipo local fue puro vértigo; el Barça, un mar de dudas en defensa.
Reacción con luces y sombras
Tras el descanso, los de Hansi Flick reaccionaron. Lamine Yamal, el más desequilibrante, culminó una gran jugada colectiva en el 61’ para poner el 2-2. Parecía que el Barça encarrilaba la remontada, pero apenas dos minutos después, el mismo Forbs castigó otro despiste defensivo para el 3-2.
El tramo final fue de dominio azulgrana, y el esfuerzo tuvo premio: en el 77’, después de una jugada acabó en gol en propia puerta del extremo izquierdo del Brujas, Tzolis, estableciendo el 3-3 definitivo.
Un empate que deja lecciones
El Barça tuvo el control del balón pero volvió a mostrar grietas atrás. Su dominio fue estéril ante un Brujas que jugó con intensidad, convicción y velocidad. Forbs fue el mejor del partido, mientras que Yamal sostuvo al Barça con talento y carácter.
El resultado deja al Barcelona con la sensación de haber dejado escapar dos puntos y al Brujas con el orgullo de haber competido de tú a tú frente a uno de los grandes de Europa.


