El Rayo Vallecano afronta este jueves un duelo clave en la fase de grupos de la Conference League ante el Lech Poznan. Íñigo Pérez, técnico franjirrojo, analizó al conjunto polaco y apeló al respeto y la concentración para evitar sustos en Vallecas. También compareció el lateral izquierdo Iván Balliu, que recordó la lección aprendida en Gotemburgo.
“Todos los partidos son importantes, independientemente de que se jueguen en casa o fuera. El de mañana será clave en el devenir de la competición”, arrancó Íñigo Pérez, consciente de que una victoria permitiría al Rayo dar un salto en la clasificación. Aun así, rehuyó las cuentas: “No hacemos sumas y restas. Dos victorias nos posicionarían bien, pero la victoria será el destino”.
Sobre el rival, el técnico no escatimó elogios:
“El Lech Poznan es un equipo muy bien organizado y querrá dominar el partido a través del balón. En lo ofensivo son difíciles de defender y el duelo tendrá su dificultad”, señaló. Tanto es así, que no dudó en situarlo como uno de los rivales más exigentes del grupo: “Sí, lo considero un rival complicado. Tiene mucho nivel. Nosotros somos el Rayo y si miras el historial, nunca ganamos fácil a nadie. Ambos aspectos nos hacen ser respetuosos”.
En cuanto al estado de la plantilla, Íñigo reconoció que el equipo sigue digiriendo la derrota en La Cerámica:
“Fue difícil de asimilar. Unai ha tenido alguna molestia y por eso no viajó. Luiz y Mumin están en el último tramo de su recuperación. Ojalá podamos contar con ellos pronto”.
Sobre la gestión de esfuerzos de cara al derbi liguero del domingo, fue claro: “No acudo a la dosificación. Usamos todos los recursos disponibles. Ahora solo pensamos en el Lech Poznan”.


