El 30 de octubre de 1988, durante el Gran Premio de Suzuka (Japón) el brasilero Ayrton Senna, ganó su primer título como campeón mundial de la Fórmula 1 con un Mclaren invensible.
Con una temporada altamente competitiva entre sus dos pilotos, la escudería de Bruce Mclaren llegó a Japón con 15 carreras de 16 ganadas. Claramente el campeonato fue disputado por sus dos pilotos estrella que brindaron un show toda la temporada: a Alain Prost y Ayrton Senna.
Senna llegó al GP de Japón con 79 puntos, cinco puntos atrás de su compañero, que tenía 85. Con solo una carrera faltante (Australia), el brasilero se convirtió en el favorito a ganar el campeonato ese año. Ese fin de semana de octubre, Ayrton se hizo con la pole y largó primero ese fin de semana.
Tras un par de inconvenientes y unas fallas que lo dejaron en un decimocuarto lugar, remontó su carrera y superar al francés en la vuelta 28. Pese a que Prost quedó en un segundo lugar, el título de Ayrton fue inminente, debido al sistema de descarte de puntos con el que contaba la FIA que contabilizaba los últimos 11 mejores resultados.


