El entrenador del Getafe pasó por rueda de prensa tras la dura goleada encajada frente al FC Lugano en el Coliseum. Durante su comparecencia, el técnico azulón resaltó que no rescata nada positivo del partido, subrayó la enorme fragilidad defensiva y la falta de fondo de armario de la plantilla, y dejó claro que se siente engañado tras no haberse cumplido las promesas del club, advirtiendo de la extrema dureza que aguarda esta temporada.
Valoración del partido: “No rescato absolutamente nada. Estoy sumamente enfadado. Recibir cinco tantos en nuestro estadio es inaceptable y no podemos pasarlo por alto. Aunque hubo un amago de reacción para acortar distancias, volvimos a conceder dos fallos gravísimos que nos costaron dos dianas más. La imagen proyectada es algo que no nos podemos tolerar”.
Fragilidad defensiva y rotaciones en el once: “Los despistes en la zaga han sido clamorosos y hemos mostrado una debilidad enorme. Nos superaban con balones a la espalda y concedimos la remontada en cuestión de seis minutos. Aposté por esa alineación de inicio para dar tregua a los futbolistas con mayor carga de minutos y evitar lesiones. Sin embargo, en el descanso me vi forzado a recurrir a los habituales para frenar lo que estaba siendo un papelón. Hoy ha quedado al descubierto la descompensación de este grupo; lo vengo advirtiendo desde mayo y se demuestra que no nos alcanza para alternar competiciones”.
Falta de recursos: “Nos espera un año durísimo y de una exigencia extrema. Esto no es hablar con oportunismo tras una derrota, es golpear con la realidad. Competimos en la élite y hay que estar capacitados. Si no damos el nivel, sufriremos enormemente durante toda la campaña”.
Gestión del vestuario: “Como profesionales, no nos queda otra que pasar página de inmediato y pensar en la exigente visita del domingo a San Mamés. Con todo el respeto, el Lugano equivale a un conjunto de Segunda División en España y nos ha endosado cinco dianas en casa. Es algo inadmisible. Queda claro que no puedo permitirme rotar. Cuando se cuestiona por qué no muevo el banquillo, hoy todo el mundo ha entendido el motivo. Como técnico no merezco esto; me siento engañado porque las promesas que me hicieron año a año no se han cumplido. Me duele muchísimo por el cariño que le tengo al Getafe y a su gente”.
Arrepentimiento por dar descanso a los titulares: “Sí, lógicamente me arrepiento. Sin embargo, a partir de este momento no podré dar descansos, asumiendo el riesgo evidente de que surjan lesiones, porque la plantilla actual no está estructurada para soportar esa rotación”.

