Antonelli ya no pide permiso: el paddock empieza a mirarlo diferente

septiembre 7, 2026

Kimi Antonelli no solo ganó en Monza; también dejó un mensaje que Mercedes y el resto del paddock difícilmente pueden ignorar. El italiano arrancó desde la posición 19 y terminó conquistando su Gran Premio de casa, en una remontada que lo llevó hasta la pelea directa con su propio compañero y rival por el campeonato, George Russell.

Kimi Antonelli celebra en Monza una victoria histórica ante su público, después de remontar desde la posición 19 hasta lo más alto del podio.

Y aquí está lo interesante: no fue simplemente cuestión de tener el Mercedes más rápido. Antonelli necesitó ritmo, paciencia y cabeza fría para avanzar entre el tráfico. Además, una decisión estratégica terminó jugando a su favor: durante el Virtual Safety Car, Mercedes colocó neumáticos medios nuevos en su auto, mientras Russell permaneció en pista con duros usados. En las últimas vueltas, esa diferencia comenzó a pesar.

Antonelli convirtió una complicada estrategia de carrera en una remontada que lo llevó hasta la pelea por la victoria en Monza.

Pero el momento que realmente cambió la historia llegó cuando ambos Mercedes se encontraron frente a frente. Antonelli atacó a Russell, llegó a salirse al grava en la primera chicana y, aun así, no levantó el pie del acelerador. Cuatro vueltas antes de la bandera a cuadros consiguió finalmente el adelantamiento que lo puso camino a una victoria histórica.

Antonelli y Russell protagonizaron uno de los momentos decisivos de Monza, con el italiano imponiéndose en la batalla interna de Mercedes.

El resultado no es menor: Antonelli consiguió su séptima victoria de la temporada y ahora aventaja a Russell por 66 puntos en el campeonato. Además, se convirtió en el primer italiano en ganar en Monza desde Ludovico Scarfiotti en 1966.

Y aquí comienza el verdadero tema: ¿Mercedes todavía está viendo a Antonelli como el joven talento que está aprendiendo o ya tiene enfrente al piloto que puede llevarlos por el campeonato?

Porque una cosa quedó clara en Monza: Antonelli ya no está esperando su momento.

Lo está construyendo. Y el paddock acaba de recibir el aviso.