El campeonato parece estar escapándose, pero Lando Norris todavía no baja los brazos. El actual campeón llega al Gran Premio de Países Bajos con una desventaja de 91 puntos frente a Kimi Antonelli, líder del campeonato. ¿Imposible? En Fórmula 1 hemos aprendido que nunca hay que decir nunca.
Norris suma 128 puntos y marcha quinto, mientras Antonelli lidera con 219. Entre ellos también están Lewis Hamilton, George Russell y Charles Leclerc. El panorama no es precisamente el más cómodo para el británico, pero todavía hay campeonato por delante.
¿Por qué Norris todavía cree?

Norris vuelve a Zandvoort decidido a convertir el buen ritmo de McLaren en puntos que le permitan acercarse al líder del campeonato.
Porque hace apenas un año, Max Verstappen estuvo 104 puntos por detrás del líder y terminó acercándose peligrosamente a la pelea por el título. Ese antecedente es precisamente el argumento de Norris para no dar la batalla por perdida.
Y McLaren acaba de darle una pequeña dosis de esperanza.
Norris ganó en Hungría, consiguiendo la primera victoria de McLaren en la temporada. Y en Zandvoort volvió a mostrar ritmo: fue segundo en la práctica, apenas 0.121 segundos detrás de Antonelli, y consiguió el segundo puesto en la clasificación de la Sprint.
Pero Antonelli no está dispuesto a hacerle el favor

Kimi Antonelli llega como líder del campeonato y con una ventaja de 91 puntos sobre Norris, pero un error en la clasificación de la Sprint abrió una pequeña ventana para sus rivales.
Mientras Norris busca recortar puntos, Antonelli sigue marcando territorio. El italiano tiene una ventaja de 91 unidades y Mercedes continúa siendo uno de los equipos más fuertes de la temporada.
Además, el líder arrancará la Sprint desde el quinto puesto después de un error en la clasificación que le provocó una salida a la grava y daños en el piso de su Mercedes. Un pequeño tropiezo que, en una pelea tan cerrada, puede terminar siendo oro para sus rivales.
La novela apenas comienza
Norris necesita prácticamente una segunda mitad de temporada perfecta: victorias, podios y, sobre todo, esperar que Antonelli deje puntos en el camino.
La misión parece complicada, pero no imposible.
Porque si Verstappen demostró que una diferencia de 104 puntos puede reducirse, Norris tiene motivos para seguir creyendo. Ahora el campeón tiene dos opciones: aceptar que la corona comienza a alejarse o hacer lo que mejor sabe hacer cuando está contra las cuerdas: acelerar.

La remontada de Max Verstappen en 2025 es el antecedente que alimenta la esperanza de Norris: el neerlandés llegó a estar 104 puntos por detrás y terminó acercándose a la pelea por el campeonato.
Antonelli tiene el liderato. Norris tiene la presión. Y la Fórmula 1 tiene todavía una temporada completa de drama por escribir.
La remontada parece una locura… pero, en F1, las locuras son precisamente las historias que terminan haciendo historia.



