El 15 de agosto de 2026 se cumplen 34 años de la primera jornada de la Premier League. En 1992, una de las ligas más importantes del mundo implementó un cambio histórico que marcó un antes y un después en el fútbol inglés.
Sheffield United-Manchester United: el primer partido de la Premier League
La primera jornada de la Premier League tuvo 11 partidos y nueve se disputaron el sábado. El más destacado fue en Bramall Lane, el estadio del Sheffield United. Los locales derrotaron por 2-1 al Manchester United. Brian Deane, a los cinco minutos de partido, marcó el primer gol de esta competición. “Fue una sensación fantástica e incluso hasta el día de hoy la gente me lo recuerda”, dijo Deane, que volvería a anotar sobre el final del partido para darle el triunfo a su equipo.

Por qué se creó la Premier League
Los clubes de Inglaterra fueron sancionados por cinco años sin poder jugar competiciones europeas debido a la tragedia de Heysel, en la que 39 aficionados fallecieron antes de la final de la Copa de Europa de 1985. Malas condiciones en los estadios, incidentes constantes y problemas económicos incrementaron los problemas.
Greg Dyke, ejecutivo de London Weekend Television, una compañía vinculada a ITV que retransmitía la Liga, junto a los representantes del Big Five, los cinco principales clubes de la Liga inglesa (Arsenal, Liverpool, Manchester United, Tottenham y Everton) acordaron la creación de una Superliga en la que el dinero televisivo se repartiría solo entre sus clubes y no entre las cuatro categorías profesionales del fútbol inglés.
La English Football League (EFL) no estaba de acuerdo en un principio, hasta que entendió que el acuerdo tenía sentido y beneficiaba a todas las partes. La nueva estructura les ofrecía algunas ventajas: negociar los derechos televisivos por cuenta propia, aumentar los ingresos de los clubes de primera división, controlar los patrocinios, invertir en estadios y mejores plantillas y, por supuesto, competir económicamente con las grandes ligas europeas.
El nuevo negocio de los derechos televisivos
Así, en febrero de 1992, con el aval de Bert Millichip, presidente de la FA, y el apoyo indispensable e incondicional de Sky, la plataforma televisiva de Rupert Murdoch que puso sobre la mesa 191 millones de libras por cinco años, o un total de 304 millones si incluimos otros derechos, resúmenes de la BBC y estimaciones comerciales, todos los clubes de la First Division renunciaron a permanecer en la EFL y constituyeron la Premier League.
El contrato televisivo de la Football League entre 1988 y 1992 era de 44 millones de libras por cuatro años, a repartir entre 92 clubes. En términos anuales, el nuevo contrato era aproximadamente 3,5 veces mayor que el anterior. La diferencia era abismal.
La consecuencia inesperada

“Quienes decidimos crear la Premier League pensamos que atraería a los mejores jugadores de todo el mundo para jugar junto a nuestros jugadores ingleses, lo que ayudaría a crear un equipo de Inglaterra más fuerte y permitiría que nuestros jugadores aprendieran de los mejores. Lo que ninguno de nosotros podría haber previsto era que, debido al éxito mismo de la Premier League, 20 años después terminaríamos con una Liga en gran parte en manos de propietarios extranjeros, administrada por gerentes extranjeros y con jugadores extranjeros y que, como resultado, se podría argumentar que la selección de Inglaterra se ha debilitado”, decía Greg Dyke en 2013, durante su mandato al frente de la FA.
En la temporada 1992/93, el porcentaje de jugadores ingleses en las alineaciones iniciales de los clubes de la Premier League fue del 69 %. Diez años después, esa cifra se redujo al 38 %. Y otros diez años después, la misma cifra se redujo al 32 %. Según los últimos datos disponibles de febrero de 2026, apenas el 28% de los futbolistas de la división mas importante de ese país son ingleses. Su argumento era que tener la mejor liga del mundo podría perjudicar el desarrollo de la selección nacional, y esa es una situación que puede afectar a cualquier liga europea. El éxito de una liga, entonces, también puede plantear un dilema para el fútbol que la sostiene.


