España goleó 3-0 a Austria, está en octavos de final del Mundial y lleva 519 minutos sin encajar. Pero hay algo que no se está contando suficiente, o que algunos prefieren no contar: si La Roja está donde está, es en gran medida gracias al ADN Barça. Lamine Yamal, Pau Cubarsí, Pedri y Marc Cucurella (aunque ahora vista de blanco) son la columna vertebral de esta selección.
Lamine Yamal, el mejor del mundo con 18 años
Lamine Yamal llegó al Mundial con 51 días sin competir por lesión. Arrancó con 20 minutos ante Cabo Verde, 45 con gol ante Arabia Saudí y 76 ante Uruguay. Ante Austria salió de inicio, jugó un gran partido y fue una pesadilla constante para la defensa rival. Con el torneo progresando, Lamine está progresando con él. Y lo hace desde el Barça, con el sello de La Masia, con la calidad de quien lleva toda la vida entendiendo el fútbol de una manera diferente.
Sus números hablan solos: primer gol mundialista con 18 años, máximo creador de ocasiones de España en el torneo y el jugador al que todos los rivales diseñan su plan defensivo. Sin él, esta selección tiene otra dimensión. Con él, tiene magia.
Cubarsí, el central que España necesitaba desde hace años
Pau Cubarsí tiene 19 años y está disputando el que probablemente es el mejor torneo de un central español desde los tiempos de Puyol. Titular indiscutible en los cuatro partidos, ha sido la muralla que ha permitido que Unai Simón bata el récord de imbatibilidad en un Mundial con 519 minutos sin encajar, superando los 517 del italiano Zenga en 1990.
Cubarsí no hace ruido. No necesita hacerlo. Sale limpio, anticipa bien, gana los duelos aéreos y sale jugando con una calidad que solo da crecer en Can Barça. Es el mejor central joven del mundo y lo está demostrando en el mayor escaparate posible.
Pedri, el motor silencioso que nadie valora suficiente
Pedri es el tipo de jugador que cuando no está se nota, y cuando está parece que no hace nada. Esa es la paradoja del mejor centrocampista de su generación. En este Mundial ha sido el director de orquesta de España en los momentos en que el equipo ha necesitado tener el balón y hacer circular con criterio. No aparece en los goles, pero está en casi todas las jugadas que los preceden.
De la Fuente lo tiene clarísimo: “Me eriza el poco pelo que tengo pensando lo que dejamos en el banquillo”. Pedri no está en el banquillo. Está en el once. Y eso dice todo.
Cucurella, ADN Barça aunque ahora vista de blanco
Sí, Marc Cucurella juega en el Real Madrid. Pero su fútbol, su manera de entender el lateral izquierdo, su capacidad para proyectarse y asociarse viene de donde viene, del Barça. Y en este Mundial está siendo uno de los mejores jugadores de España. La asistencia del primer gol ante Austria, un centro medido desde la banda izquierda para el remate de Oyarzabal, fue de manual. Cucurella está siendo un dolor de cabeza constante para los rivales por su carril y nadie puede quitarle ese mérito, venga del club que venga.
Conclusión: El Barça detrás de La Roja
España lleva cuatro partidos, cuatro victorias, doce goles a favor y cero en contra. Y en el centro de todo ese éxito hay una idea, una filosofía, una manera de entender el fútbol que tiene nombre: FC Barcelona. Lamine Yamal, Cubarsí, Pedri y Cucurella no son casualidades. Son el producto de una escuela, de una forma de trabajar y de entender el juego que sigue dando frutos cuando más importa.


