Hoy se cumplen 14 años desde que Diego Pablo Simeone fue anunciado como entrenador del Atlético de Madrid, un nombramiento que no solo cambió el rumbo deportivo del club, sino también su identidad y su ambición competitiva. En casi década y media, el técnico argentino ha construido un proyecto reconocible, sostenible y ganador, hasta convertirse en el entrenador más influyente de la historia moderna rojiblanca.
El día que cambió el Atleti
Era una fría tarde de 23 de diciembre de 2011 cuando el club rojiblanco anunció el fichaje del argentino, un hombre de carácter y pasión que llegó al banquillo en un momento de incertidumbre tras el despido de Gregorio Manzano tras una sonrojante eliminación copera ante el Albacete.
Con la grada del Vicente Calderón al límite, el Atlético anunció a Simeone como nuevo entrenador para “lo que restaba de campaña y una temporada más”. El club buscaba un giro de timón urgente y encontró en un ídolo del Calderón la figura capaz de reconectar con la grada y ordenar el vestuario.
Aquel anuncio, en mitad del parón navideño y con el equipo lejos de la élite, parecía entonces un movimiento casi emocional más que estratégico. Nadie imaginaba entonces que aquel “parche” de urgencia abriría el ciclo más estable y exitoso del club en la era moderna. Nadie imaginaba entonces que aquel técnico se convertiría en el símbolo más duradero y exitoso de la institución en tiempos modernos.
Ocho títulos y logros históricos
Cuando Simeone llegó al banquillo, el Atleti atravesaba un momento irregular: estaba lejos de los puestos altos de la tabla y con resultados inestables. El impacto de Simeone fue inmediato, atrás quedaron las dudas y los puestos discretos en la tabla: el Atlético empezó a competir con ambición, equilibrio y una identidad futbolística definida. En poco tiempo, el equipo no solo mejoró sus prestaciones, sino que adoptó una personalidad que hoy define su estilo: intensidad, compromiso colectivo y una férrea mentalidad defensiva que ha hecho temible a cualquier rival.
La etapa de Simeone al frente del Atlético se ha traducido en un palmarés que sitúa al “Cholo” como el entrenador más exitoso de la historia reciente del club. Entre los títulos más destacados se encuentran:
🏆 2 Ligas españolas (2013-14 y 2020-21).
🏆 1 Copa del Rey (2012-13).
🏆 2 UEFA Europa League (2011-12 y 2017-18).
🏆 2 Supercopas de Europa (2012 y 2018).
🏆 1 Supercopa de España (2014).
Esa cosecha de ocho trofeos le sitúa por delante de Luis Aragonés como técnico con más títulos en la historia colchonera. Además, bajo su dirección, el Atlético disputó dos finales de la UEFA Champions League (2014 y 2016), consolidando al equipo como rival constante entre los clubes más destacados de Europa.
Más allá de los títulos: identidad y legado
Más allá de los títulos, el gran legado de estos 14 años es una manera de competir: el famoso “partido a partido”, la intensidad sin concesiones y el sentido colectivo del esfuerzo. El llamado “cholismo” se ha convertido en sinónimo de lucha, orden táctico y resistencia ante las adversidades. Su filosofía ha permeado no solo en el primer equipo, sino también en cómo se percibe al Atlético de Madrid: un club capaz de competir con gigantes económicos y deportivos como Real Madrid y FC Barcelona.
El Atleti de Simeone se ha especializado en llevar los encuentros “donde pueda hacer daño”, en palabras del propio técnico, construyendo un equipo incómodo para cualquiera y admirado por su resiliencia.
Una trayectoria longeva y difícil de igualar
Pocos entrenadores en el fútbol moderno permanecen tanto tiempo al frente de un mismo club. La continuidad de Simeone —14 años en un mismo proyecto deportivo— es en sí misma un récord de estabilidad y confianza, algo cada vez más raro en un entorno donde los resultados inmediatos suelen dictar el futuro de los cuerpos técnicos.
Simeone se ha convertido en referente absoluto del banquillo, ídolo del Metropolitano y voz oficiosa del club en cada rueda de prensa, donde a menudo marca el tono emocional del vestuario y de la grada. Con contrato todavía en vigor y la sensación de ciclo abierto, el argentino afronta su decimoquinto año con el mismo desafío con el que aterrizó en 2011: seguir haciendo historia con el Atlético de Madrid.


